Paradigmas » N = 1, Martha Pérez Viñas

Última actualización: 05/11/2014

N = 1

 

Parecería extraño titular un escrito con este nombre, ¿verdad?

Pues sí, sobre este tema quiero comentar.

Partiendo que en esta expresión el 1 significa la unidad y la unidad comprende un todo, que aunque puede tener un aspecto relativo, nosotros cognitivamente,  al nombrarla, le damos un sentido de coherencia como unidad.

Podemos considerar siguiendo este análisis a los países como unidades relativas, pues tienen un nombre, una historia y una organización que le confieren esta categoría matemática y filosófica, así las fronteras afectan a una condición y un  concepto  adoptado por  los humanos,  pero desconocida por el resto de los seres vivos que cohabitan con ellos. Sin embargo, vista desde otra perspectiva, pertenecen al planeta Tierra que es una unidad más absoluta.

Entonces partiendo del concepto de unidad donde N = 1 vamos a observar en que universo nos invitan a depositar nuestra atención. Las sociedades modernas nos acostumbran a clasificar y a depositar el concepto de unidad a algunas cosas que debemos analizar.

Ubicamos nuestro consentimiento de aceptar y otorgarle la categoría de unidad a formas que pueden aparentar no ser importantes y sin embargo cambian nuestro comportamiento. Veamos.

En el campo de la medicina se le aporta la categoría de unidad a un medicamento. A partir de este momento, se realizan un grupo no despreciable de medicinas únicas que sirven para una patología, por ejemplo para la hipertensión le sirve esta pastilla, que ya esta probada, validada, etc. Mas cada persona de este planeta padece la enfermedad de manera diferente. Al conferir la categoría de unidad a una pastilla dejamos de ver la verdadera unidad que es cada ser humano, único irrepetible, misterioso. Si ese medicamento no le sirve hay que buscar otro, y así olvidamos a esa persona y ponemos nuestro enfoque operacional en los productos sin vida, con procesos productivos que quedan contabilizados en ganancias monetarias, pero casi siempre descontabilizados para la protección medioambiental y desactualizados en un mundo naciente con un pensamiento biocéntrico.

Las Medicinas tradicionales, respetuosas del medio ambiente, ayudan a sanarse al paciente brindándole plantas y aguas mineromedicinales, el terapeuta no está con su N= 1 puesto en el agente medicamentoso, su universo está en el paciente y ayuda y conmina a su autoorganización, propiedad inherente a los seres vivos y la Tierra como planeta.

También se enseña en estas prácticas ejercicios respiratorios, del movimiento y la meditación de manera que las personas se vuelven hacientes y no pacientes y dejan de aprender y aprehender esas actitudes compulsivas de depender de pastillas y cápsulas brindadas por un mercado que busca ya no la sanación sino una larga y crónica enfermedad que le aporte recursos monetarios  y empiezan a practicar la solidaridad y la fraternidad, lo que los acerca a la felicidad de medrar y apreciar la vida. Aparecerán no mas prosperen los resultados de las prácticas tradicionales y naturales, los “etiquetadotes” al decir de Julio Monsalvo  que dirán “eso no es cierto, eso es pseudociencia, no sirve etc”.   Mas los pueblos son inteligentes, intuitivos, sabios, los pueblos saben que han sobrevivido muchos siglos solo con estos procederes.

N=1 nuevamente cuando las personas eligen un gobernante, podemos apreciar campañas multimillonarias que depositan las esperanzas de poder y dominio de cada país a una persona. Cuando los ciudadanos en su mayoría, van a votar lo hacen como los niños que van llenos de amor y esperanzas caminando hacia el futuro.

Lo que pasa es que elegir a un gobernante se concibe para propiciar el  desarrollo en obras sociales, educacionales, culturales, deportivas y otras formas de evolución, pero ningún ser humano es dueño del agua ni de la tierra.

Cuando los pueblos depositan su N=1 hacia una sola persona es esa y un pequeño grupo de políticos, los que deciden entonces si se perfora la tierra si se le extraen sus recursos mas íntimos y sagrados, si se utiliza el agua para entregarla a trasnacionales para contaminarla o se le quita la cualidad de reproducirse a las semillas para crear la esclavitud de la alimentación.

¿Qué derecho tienen un grupo de hombres y o mujeres de decidir contaminar, crear desconcierto y sembrar la filosofía de  guerra? ¿Qué derecho tienen de decidir el destino de Gaia la tierra? Ninguno.

Muchas veces me he dado cuenta de que los pueblos  marchan más despiertos que sus gobernantes. Eso se ve en las manifestaciones mundiales para evitar las guerras, para solidarizarse con los jóvenes desaparecidos, para impedir que se maltrate la Tierra.

Las cosas están cambiando, el despertar y la masa crítica son próximos, es el momento  para definir como vamos a cambiar el foco de nuestra atención hacia la unidad. Tenemos una unidad nuestra, la descubrimos, enfocamos nuestra atención en la vida.

Próximamente hay que dar más valor a la eco alfabetización en primer lugar y en segundo a conferir cada vez mas fuerzas a la gobernabilidad local. Esa simple fórmula donde N=1 es mi tierra, donde vivo, esa tierra nadie me la va contaminar porque no lo aceptamos. Desde ella nos alimentamos y nos curamos.

Una asociación de guardianes de la ecología con un cuerpo diplomático y un servicio jurídico ecológico funciona mundialmente. ¡Priman las leyes protectoras de la vida en la Tierra!

En un futuro cercano los pueblos van a ir aumentando sus conocimientos ecológicos, se acercan cada vez mas a conocer las filosofías indígenas que son protectoras de la tierra, están  desaprendiendo saberes que pertenecen a la  filosofía de la muerte y reaprendiendo saberes y haceres de experiencias protectoras de la vida,  de prácticas tradicionales y van a ir trabajando de forma comunitaria.

N=1 soy yo y es mi familia y mis amigos, N=1 es una flor, una brizna de hierba, me alejo de los mercados cada vez mas….consumo  solo lo necesario, uso energías limpias, cuido el agua y el aire, cultivamos la alegría y nos alejamos de prácticas que siembren el miedo y la violencia, nos amamos, y amamos la enredadera que crece poco a poco, la luna que nos ilumina. Y esto pasa de a poco silenciosamente, desde todos los lugares…hay muchas personas ya despiertas que lo hacen cautelosamente, descubren la belleza y la paz interior,  van a visitar los bosques y siembran árboles, y son los guardianes de la esperanza de un mundo mejor y posible.

Les saluda con amor

 

Martha Pérez Viñas

La Habana, Cuba

martapv@infomed.sld.cu

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