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Última actualización: 17/06/2009

 Vivencias en Bangladesh

Transcurre este mes de Enero de 2001 . Enero en el Hemisferio Sur es un mes que se lo considera de “vacaciones”. Las ONGs, las empresas y las instituciones públicas licencian a la mayoría de su personal. Quien puede se va a vacacionar, o a visitar algún familiar querido que vive en otra ciudad o paraje... o sencillamente se queda en su casa.
En este Enero mis vacaciones son “vacaciones reflexivas”. Un fuerte dolor en el trayecto del nervio ciático y en la parte baja de la columna vertebral, me ha impuesto su agenda. La mayor parte de las horas permanezco en cama.
El dolor no permite ni siquiera que pueda sentarme. No estaba escuchando las voces de mi cuerpo. Obligadamente ahora escucho sus alaridos.
Transcurro mis días en un constante juego del “subi – baja: una suerte de sucesión de “alivio – no alivio”. La resultante es una línea que señala una recuperación en muy lento ascenso.
“Vacaciones reflexivas” aquí en esta pequeña ciudad llamada Reconquista, en el Chaco Santafesino.
Disfruto de generosa hospitalidad y la calidez de muy mucha y querida gente.
Me visitan compañeras y compañeros de trabajo, amigas y amigos, familiares...de aquí y de muchos rincones desparramados por el mapa.
Algunas y algunos lo hacen presencialmente.
También aparecen en apreciada voz que brota de un tubo telefónico.
Hay quienes han “parado el mundo” y en ese instante han plasmado sus sentires hacia mi persona en un papel.
Papel que llega en manos de otra persona o que es envuelto en un sobre al cual se le coloca un estampilla y... una mañana cualquiera un joven y sonriente señor cartero llama a la ventana y anuncia: “¡Julio!...una carta para usted!”
No es posible escribir carta alguna si no “se para el mundo” para estar a solas con esa persona que leerá esas líneas ejecutadas por esa mano que es llevada por los sentires del corazón.
Otras personas llegan viajando en bites direccionados por eso que a pesar del rico idioma castellano se lo llama “imeil”, que una generosa compañera de trabajo imprime y me lo hace llegar materializado en el siempre querido papel.
También siento esa comunicación no verbal que surge en cualquier momento de Quien me piensa y me siente y así trasciende hasta Mí, desde cualquier lugar y desde cualquier tiempo.
Permanentemente pues, estoy recibiendo una tierna lluvia de amorosas energías... y así mi “alegremia” se va elevando.
Yendo y viniendo, en estas idas y vueltas reflexivas, surgen en mí estas ganas de compartir mis vivencias vivenciadas hace pocas semanas, durante la Asamblea Mundial de la Salud de los Pueblos, allá en Bangladesh.
Y así “de a ratos”, a cualquier hora de algún día o de alguna noche cualquiera logro sentarme en una silla frente a una mesa y voy logrando de a poco “traqueteclear” algunos párrafos
en una muy querida y vieja
máquina mecánica de escribir, “la Remington”.
De esta manera voy intentando esto con todo mi corazón: ¡compartir con todas y todos ustedes mis vivencias en Bangladesh!!

En el mundo están pasando cosas

No es cierto que estemos viviendo el “Fin de la Historia”. No es cierto que el neoliberalismo es el único camino posible. El modelo neoliberal globalizador está dando demasiadas evidencias de su falta de sustentabilidad y de su esencia perversa.

En el mundo están pasando cosas que muestran que la Historia continúa en movimiento, que la “lucha continúa”, que los ideales están vivos, que se sueña y se ensueña un mundo mejor.

Están sucediendo cosas que adquieren resonancia mediática como los marchas y los movimientos antiglobalización neoliberal sucedidos de Seatle, Washington, Praga o Niza. O la convocatoria por primera vez a un Foro Social Mundial para este mismo mes de enero, en Porto Alegre, en forma simultánea con la reunión del Foro Económico Mundial, en Davos (el foro de los poderosos que se sienten dueños del mundo)

Pasan cosas en Chiapas (en realidad fueron los primeros en pronunciarse contra el neoliberalismo y por la Humanidad), en Ecuador, en Bolivia y en el seno de los Pueblos Originarios de todos los continentes. Pasan cosas en la cotidianeidad de un sinnúmero de comunidades campesinas, en grupos de comunidades de base, en movimientos estudiantiles y en las comunidades científicas y de intelectuales.

Y también en esta sintonía, se inscribe la Asamblea Mundial de la Salud de los Pueblos, en los primeros días de diciembre del año 2000, en Bangladesh.

Oir a los que nadie oye

“Oir a los que nadie oye” es el objetivo principal que se expresa en las convocatorias: “... dar voz a la gente y hacer que sus voces se escuchen en decisiones que afecten su salud y su bienestar.”

Objetivo ampliamente logrado con una metodología que se reveló sumamente eficaz. Los plenarios se inician con relatos de historias de vidas, de familias, de pueblos, de regiones de diversas partes del mundo.

Todo esto frente a un auditorio de casi 1500 personas que acudimos desde 94 paises.

Un panel conformado por invitados especiales, representantes de organizaciones internacionales, organismos no-gubernamentales, funcionarios, ministros y primeros ministros de diversos paises, expresan sus puntos de vista y sus comentarios cada mañana en sesiones plenarias.

Se brinda un espacio para que el resto de los participantes también podamos intervenir.

Las tardes se ocupan en la realización de talleres. Durante el transcurrir de la Asamblea se desarrollan 236 talleres agrupados en decenas de grandes temáticas: prácticas comunitarias autogestivas; derecho a la salud; propagandas agresivas y medicamentos esenciales; salud, medioambiente y justicia social; agricultura y salud; privatizaciones; salud en desastres emergencias y conflictos; salud mental; adicciones; contaminación del agua y consecuencias en la salud y muchas más.

Se producen debates, análisis de las situaciones, identificación de determinantes y de los actores y, en especial, generación de propuestas desde las prácticas realizadas cotidianamente.

Breve historia de esta Asamblea

En septiembre del 78, representantes de 134 gobiernos del mundo juntamente con los de 67 organizaciones internacionales y organismos no-gubernamentales, firmaban la Declaración de Alma Ata, culminando así la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud.

Los firmantes asumían el compromiso de ejecutar políticas sanitarias, sociales y económicas que hicieran posible que todos los pueblos del mundo pudieran llegar al año 2000 en condiciones tales para que cada persona pudiera desarrollar una vida social y económicamente productiva. De aquí la meta tan conocida como “Salud para todos en el 2000”.

A los principios y líneas de acción contenidos en esta Declaración se las conoce como “Atención Primaria de Salud comprensiva e integral” y también como “universal e incluyente”.
Casi de inmediato los gobiernos fueron invadidos por el llamado “pragmatismo”: hacer lo que se pueda. Y así “las banderas se arriaron”. Los que se sienten amos del mundo impusieron las políticas de ajuste y al mismo tiempo presentando “el brazo sanitario del neoliberalismo”: la atención primaria de salud selectiva.

La atención primaria de salud selectiva consiste en impulsar unos pocos programa verticales con objetivos focalizados y dirigidos a la “población en riesgo”. Este criterio no sólo es utilizado con la idea de “riesgo a padecer determinadas enfermedades o muerte”, sino también “riesgo a que se movilicen y generen protestas sociales” De aquí estos programas sanitarios intentando desmovilizar y paralizar a determinadas poblaciones.

Compañeras y compañeros dispuestos a seguir luchando por la justicia en todo el mundo advierten esta situación muy temprano y se disponen a dar batalla.
Se van organizando redes y red de redes en distintos continentes y se comienza a ensoñar una gran convocatoria popular para el 2000, “el año meta”: nada menos que una Asamblea Mundial de Salud de los Pueblos.

Se constituye un “grupo de coordinación” conformado por las siguientes ocho organizaciones “dedicadas a cambiar el sistema de salud predominante que ha fracasado para servir a la deteriorada salud de la mayoría de los pobres del mundo”: Comité Asiático de Acción en Salud Comunitaria: Red Internacional de Consumidores; Fundación Dag Hammarskold; Gonoshasthaya Kendra; Acción Internacional por la Salud; Consejo Internacional por la Salud de los Pueblos; Comité del Tercer Mundo y Red Mundial de Mujeres por los Derechos Reproductivos.

La anfitriona es Gonoshasthaya Kendra, GK, (“El Centro de Salud del Pueblo”)

Junto al nacimiento del Estado de Bangladesh tras las guerras de la independencia que culminaron en 1971, GK trabaja por la salud y el desarrollo del pueblo promoviendo la atención primaria de salud integral.

GK tiene su hermosa sede en Savar, a unos 40 Km. de Dhaka, la capital del país. Se trata de un campus universitario, hospital, infraestructura para alojamiento, salones, lagos, selva y el magnífico auditorio en donde cómodamente participamos de los plenarios.

Así, ya a mediados de 1999, se va difundiendo la convocatoria. En distintas regiones del mundo se van celebrando eventos “preasamblea”, en los cuales se discuten y se seleccionan las historias de vida, estudios de casos, trabajos a ser presentados en los talleres. Se debate en forma amplia y democrática el borrador de la “Declaración por la Salud de los Pueblos”, la cual continuará siendo debatida durante el desarrollo de toda la Asamblea.

En Latinoamérica se destaca el encuentro realizado en Chimaltenango, Guatemala, en octubre del 2000. Se trata de la reunión del “Comité Regional de Promoción de Salud Comunitaria”, con un historial de 25 años!

El Comité comprende actualmente a diez organizaciones de México, Guatemala, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, Belice, Honduras, Panamá, República Dominicana y a más de 200 programas afiliados. Pasan cosas en este mundo de hoy...

Los rostros, los nombres, las historias

Todo cobra vida. Tiene que ver con uno mismo. Ya no son sólo los números, las tasas y los gráficos que muestran la inequidad, las injusticias, la pobreza y todos los efectos del neoliberalismo.

Está relatando su vida quien fue arrancada de su hogar a los 13 años para ser esclava sexual.

Está la familia que acude al hospital llevando enfermo al padre, quien trabaja como obrero rural. En el hospital no se lo asiste por no contar con el dinero para el arancel. Cuando la familia consigue esa suma, no les alcanza para la compra de los medicamentos ni tan siquiera para los alimentos que el doctor indica.

El Papá enfermo al fin muere sin acceder a tratamiento alguno. El dueño de la finca echa entonces a la familia pero retiene a la hija mayor hasta que paguen la deuda.

Se suceden historias de discriminación, de injusticias... vemos una constante y acelerada deshumanización de los servicios convencionales para la atención de las personas enfermas.

Están aquí las mujeres de Irak, bellísimas, con su típicos vestidos, relatando el genocidio, el dolor, la muerte, la destrucción de vidas humanas y de gran parte de la infraestructura en esta guerra llamada del Golfo.

Cuentan del notable incremento de nacimientos con malformaciones congénitas y de enfermedades degenerativas.

Es que sobre Irak llovieron miles de misiles con el paradójicamente llamado “uranio empobrecido”, ya que lleva plutonio.

Recién los medios se hacen eco de los efectos del uranio empobrecido cuando se detectan víctimas del llamado “Síndrome de los Balcanes”, después de la Guerra de Kosovo.

La Guerra del Golfo fue en 1991, los efectos de la radioactividad continúan y esto era ocultado en el mundo.

Además el bloqueo impacta con más enfermedades y muertes especialmente de niños, de mujeres y de ancianos..

Con valentía las mujeres iraquíes expresan que los prerrequisitos para un cambio en la salud del pueblo son tanto el levantamiento de las sanciones norteamericanas como mayor democracia y participación dentro del país.

Al volver a escribir estas líneas ya en 2003, me pregunto con dolor qué habrá sido de esas dos compañeras iraquíes después de este genocidio perpetrado durante este año por los Estados Unidos y Gran Bretaña.

Delegados de Palestina cuentan los horrores de la guerra. Presentan fotos y estadísticas de sus muertos y heridos, siendo el 96% de los impactos en la parte superior del cuerpo. Muestran lo que llaman “la pesadilla de los neurocirujanos”: radiografías de cráneo y cuello mostrando dónde se han alojado “las balas de goma”

Una y otra delegación de países africanos describen los dramas de la epidemia de HIV/SIDA. En África habita el 70% del total de infectados en el mundo. Reclaman una guerra total al SIDA ya que ven que la población del África está amenazada a nivel de su extinción. La expectativa de vida ya ha descendido en el África subsahariana.

Sudáfrica registra 1500 infectados diarios y Kenya 580. Se relatan historias concretas. Abuelas y abuelos que con escasos recursos tratan de criar a sus nietos. Mamá y Papá murieron víctimas del SIDA y a su vez estos nietos ya están infectados.

Con un conmovedor realismo nos cuentan que en África se presentan dos tipos de SIDA: agudo y crónico.

La diferencia está en la disponibilidad de dinero para acceder a tratamientos con las drogas modernas. Los que pueden adquirirlas transcurren un “SIDA crónico” con una aceptable calidad de vida. La inmensa mayoría sin posibilidades de medicarse, son lo que padecen el “SIDA agudo” y mueren pronto.

“¿Cómo podemos cambiar esto?”, se interroga un delegado sudafricano. “En la globalización la gente no puede decidir y los gobiernos tienen miedo”, se responde a sí mismo, “la única alternativa es que el pueblo del mundo se informe y al mismo tiempo instalemos la solidaridad internacional. No pedimos caridad. Exigimos solidaridad”.

Se escuchan voces muy fuertes de Ecuador, de Bangladesh, de la India, de Nepal, de Brasil...
Pasan cosas en el mundo... Los pueblos sufren injustamente... y también sufre el Planeta... con los seres humanos incluidos.

Compañeras de Brasil trabajando en el Estado de Maranhao, denuncian apasionadamente los impactos negativos que provocan las actividades de la Shell en los ecosistemas. Advierten del proyecto de la probable instalación de una base norteamericana en Alcántara.

David Werner

David Werner, con la contundencia y claridad propia de su pasión puesta por el Derecho a la Salud, advierte en uno de los plenarios que este “modelo de desarrollo”, además de provocar inequidades e injusticias, no puede ser sostenido pues la vida del Planeta va a colapsar, y los que van a sufrir no serán solamente los pobres, padecerán y perecerán tanto los pobres como los ricos.

“Mucha gente que ha trabajado en el Banco Mundial, ahora se está preguntando qué está pasando. Los participantes de esta Asamblea Mundial, nos dice David, debemos poner la salud del medio ambiente en la agenda y hacer puentes entre todos los sectores para saltear todos los obstáculos”.

Una inocultable alegría me provoca el reencontrarme con David. Lo conocí en 1979, a orillas del Mar Caribe, en Omoa, Honduras y allí también conocí a María Hamlin Zúñiga.

Se trataba de un Encuentro en donde trabajadores comprometidos en varios proyectos comunitarios de América Latina y el Caribe, intercambiábamos las vivencias y procurábamos hallar un concepto consensuado de “salud integral”.

Durante la última jornada de ese Encuentro tuvo lugar una representación teatral “sorpresa” que fue ideada genialmente por David para mostrar el peso imperial de los EEUU sobre los pueblos del mundo generando la injusticia del hambre.

Esa obra tuvo como actrices y actores a María Hamlin Zúñiga, a la Hna. Margarita Navarro, a Lee Huhn, al propio David y a quien esto escribe.

En ese evento David me obsequió un ejemplar de su famoso libro “Dónde no hay doctor”, traducido a decenas de idiomas. Con emoción en este instante lo tengo ante mi vista y releo la dedicatoria con su firma.

Iniciamos así una amistad cultivada epistolarmente. David sigue trabajando en terreno y ha escrito numerosos libros y artículos. Critica vehementemente a la atención primaria de salud selectiva, desnuda con lucidez las políticas del Banco Mundial y analiza implacablemente los impactos que las mismas provocan en forma negativa en la salud de los pueblos.

Lo vuelvo a ver en el Congreso Argentino de Pediatría Social que se llevó a cabo en la bonita ciudad de Salta, al Noroeste de Argentina, en 1996.

David fue un gran protagonista. Claro y contundente tanto en sus exposiciones en plenarios como en las reuniones en grupos pequeños.

Nos brindó un panorama de la situación global que nos permitió ubicarnos y conocer en qué contexto estamos.

David señaló que la Coca-Cola es una de las principales responsables de la desnutrición de los niños en el mundo. Y lo expresó allí mismo, rodeado de banderas y gallardetes justamente de la Coca-Cola que fue el “sponsor” de ese Congreso. “Debemos ser más cuidadosos”, recomendaba David.

Durante uno de los plenarios de la Asamblea Mundial en Bangladesh, una delegada de China expresa que siente una gran admiración por un hombre “que no me conoce a mí pero todos los conocemos a él”.

Nos continúa diciendo: “Ese hombre ha salvado millares de vidas de niños en mi país gracias a un libro que escribió y se tradujo a nuestro idioma, se trata de Dónde no hay doctor... y este hombre está aquí en esta mesa....”

El asombrado David que formaba parte de ese panel recibe una calurosísima salva de aplausos de toda la Asamblea.

Hafdan Mahler

Conocer a Hafdan Mahler, con sus briosos 77 años en esta Asamblea, genera en mí una particular e intensa emoción interna.

Mahler era Director General de la OMS en la década del 70. En su carácter de tal presidió la Conferencia Internacional de Atención Primaria de Salud, realizada en la ciudad de Alma Ata, capital de la República de Kazakstán, en septiembre de 1978.

Al llegar a mis manos el texto de la “Declaración de Alma Ata” quise ilusionarme, con cierto grado de ingenuidad, que quizás pudiera cambiar algunas cosas en nuestra Argentina sometida por el terrorismo de Estado de la más crueles de las dictaduras.

Nada de eso ocurrió. Sin embargo el texto de la Declaración significó una guía en lo cotidiano provocando también un afán para divulgarla entre otros trabajadores y estudiantes.

Por años seguí atentamente con lo medios a mí alcance la evolución de este proceso. Por una parte la aparición y expansión de los programas de “atención primaria selectiva", la renuncia a los postulados básicos sostén de lo comprometido en Alma Ata y, en contraste la lucha denodada de Hafdan Mahler intentando mantener vigentes a la "atención primaria comprensiva".

Y aquí en Bangladesh está Mahler, ahora, a 22 años de Alma Ata.

Comienza expresando su conmoción por todo lo que sucede en África. El continente que ha sido, a su juicio, más engañado y más dañado.

Recomienda a todos los que se interesan por la salud hacer "una peregrinación" a Cuba. El único país que tuvo la voluntad política de llevar con los principios de atención primaria comprensiva la salud para todos los cubanos. Ningún país ha hecho algo semejante. Ha practicado los principios de salud para todos potenciando el sinergismo intersectorial.

Recuerda como Cuba logró que cada familia aporte para su salud. La medicina puede hacer mucho pero cada familia debe hacer lo suyo. Nos habla de la ejemplar movilización social que logró controlar la población de mosquitos y que de esta manera se superara la epidemia de Dengue.

Es el único país, afirma, en donde funciona realmente el sistema de médico-enfermera de familia.

Esa misma mañana, tras la exposición de la delegación cubana, toda la Asamblea se puso de pie y la ovación, en decenas de idiomas, se prolongó por largos 5 minutos.

Cuba provoca adhesión, admiración y esperanzas por la resistencia de su pueblo en defensa de su Revolución que prioriza lo social y practica el internacionalismo solidario.

Este internacionalismo genera la gratitud por parte de todos los pueblos de América Latina, de África y de Asia que han recibido la cooperación generosa de Cuba en las más disímiles circunstancias: epidemias, terremotos, huracanes, etc., como así también los valiosísimos aportes técnicos y científicos.

Un ejemplo: ya está funcionando en Cuba una escuela facultad de medicina con 3329 estudiantes (1º y 2º año) becados totalmente por el gobierno cubano. Proceden de 20 países.

Está especialmente dirigida a jóvenes que por razones económicas les resulta imposible estudiar en sus propios países, especialmente los pertenecientes a minorías étnicas. Los estudiantes actuales proceden de 43 etnias. También están cursando sus estudios en esta escuela, jóvenes afro-norteamericanos y otros pertenecientes a las minorías hispano-parlantes de EE.UU. (Una primicia: pronto se pone en marcha una escuela latinoamericana de deportes, con los mismos principios).

Mahler afirma que cuando fue decidida "salud para todos", estaba claro que "salud no era un fin en sí mismo", sino un medio para un fin. Y el fin es el desarrollo humano. Y desarrollo humano, enfatiza, es que todos los pueblos del mundo tengan la oportunidad de mejorara la calidad de vida y así alcanzar productividad social y económica.

Aquí Mahler subraya que siempre primero está lo social y después lo económico. Si es al revés, como ocurre actualmente, se pierde de vista lo esencial y el afán de lucro nos lleva a esta globalización que es en realidad un "casino global".

Mahler se dirige a los economistas y expresa vehementemente su enojo y su angustia. Se empieza a hablar de "la pobreza", se coquetea con la pobreza, se dicen lindas palabras, todo el mundo empieza a lagrimear pero todo sigue igual.

Volviendo al drama del HIV/Sida en África y existiendo la posibilidad de contar con medicamentos eficaces que realmente puedan dar una vida digna por 10 o 15 años a una mujer la infectada y su hijo, nos dice Mahler:
“¿Por qué no se deciden grandes políticas para comprar todos esos medicamentos? Es un derecho humano acceder a esos medicamentos. ¿Por qué "los dueños del mundo" no toman decisiones políticas al respecto? No, no lo hacen. Todo el mundo acepta que son "caros", que hay que esperar años, etc. ¿Por qué no comprarlos ya? Todos somos influenciados por la lógica mercantilista. No nos animamos a hablar, tenemos miedo a ser acusados de extremistas, etc. Nosotros supuestos profesionales de la salud tenemos miedo de tomar posición ante la realidad. Yo hablo porque tengo que hablar y hablo más con el corazón que con la cabeza”.

Mahler nos conmueve con su discurso apasionado desde las alturas de su gigantesca autoridad moral.

Echando una mirada atrás, recuerda cuando accede a la Dirección General de la OMS se encuentra con una organización que él llama ultraconservadora, con un enfoque biologista.

Se dirige a la Dra. María Hamlin Zuñiga, de Nicaragua, y miembro del Comité Coordinador de la Asamblea, y le expresa:

"Uds. María, me llevaron a algo fantástico: introducir la dimensión política de la salud. Fueron ustedes, las ONGs quienes me impulsaron con las ideas que me aportaban lineamientos y principios de atención primaria. No fue mérito mío, ni de OMS, ni de UNICEF, sino de uds. que insistieron desde sus prácticas cotidianas con los pobres, a llevar adelante este proceso".

Mahler hace la autocrítica de no haber dando mayor lugar a las ONGs dentro del staff de la OMS. Afirma que son estas ONGs las que hasta ahora siguen luchando por la atención primaria comprensiva y que deberían formar parte de las delegaciones oficiales a las Asambleas de la OMS y a otros foros.

Para Mahler el mayor logro de la OMS no fue erradicar la viruela, sino haber instalado la discusión política y el tema “medicamentos esenciales”. Y afirma otra vez: “Gracias a ustedes”.

Finaliza haciendo un especial llamado a producir profesionales de salud social. “Para eso tenemos que estar junto a los pobres, identificando juntos las necesidades, encontrar caminos para que nuestro activismo político y social no sea solamente "un hacer ruido" irnos, y que toda siga igual”.

Nos dejó flotando la idea que andemos "gritando", haciendo seguimiento, para concretar el "impuesto Tobin". James Tobin, premio Nobel de economía planteó ya en 1972, un impuesto del 0,5% sobre cada movimiento de los capitales especulativos, lo cual se conoce como "Tasa Tobin". El flujo de este capital especulativo, aunque no produce absolutamente nada, estaría en el orden de 1,5 billones de dólares por día!

Para alquilar balcones...: se hace presente un Director “Señor” del Banco Mundial para defender sus políticas

Se hace presente Richard Lee Skolnic, director regional del Banco Mundial del Sur de Asia sobre salud, nutrición y población.

A todo esto ya la Asamblea había identificado los “actores” que impulsan las políticas neoliberales en el mundo con su impacto negativo en la salud humana y en la salud del Planeta todo: Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional y Organización Mundial de Comercio.

Numerosos delegados querían impedir su intervención. Hubo un llamamiento de parte del Director de GK recordando que este Foro debe caracterizarse por el libre juego democrático.

El Sr. Skolnic comenzó diciendo que el Banco Mundial es el principal financiador de salud en el mundo. Detalló numerosos convenios con paises de la región desarrollando numerosos programas.
Afirmó que no conocía a ningún funcionario del BM a quien no le doliera la pobreza, que los niños y las mujeres pobres tengan mayor riesgo de enfermar y morir que los niños y las mujeres ricas.

Admitió que todas las inversiones en infraestructura no han logrado el impacto de reducir la pobreza, y que realmente creía que el BM podría trabajar junto con esta Asamblea ya que el BM no presiona a ningún gobierno.

Además de murmullos y francos abucheos durante su exposición por momentos sorprendente, las respuestas de los otros panelistas no se hicieron esperar.

Antonio Tujar, Trabajador Social de Filipinas, señaló que sólo el 3% de los 1,8 billones de dólares que el BM impone sobre su país, se destina al sector salud. Por otra parte denunció que las políticas neoliberales promovidas por el BM, llevan a la comercialización de los servicios de atención de la salud, beneficiando especialmente a las multinacionales de las industrias farmacéuticas. “¡No tener medicina es mejor que tener una mala medicina!” exclamó finalizando su exposición.

Charles Mutasa, de Zimbabwe, expresó: “Nosotros no necesitamos de caridad, sino justicia”. Señaló al BM como el principal operador de transferencia de recursos desde los países pobres a los ricos.

Thelma Narayan, de la India, describió al BM como una institución antidemocrática, poco transparente y funcional a los intereses del mercado controlado por los EEUU. Se preguntó acerca de quién se hace responsable por las enfermedades y por la ruptura de los estilos de vida locales que el BM causa a través de los proyectos que impone.

Muzaffar Ahamed, de Bangladesh, advirtió acerca de la política de cooptación, ya que el BM seduce a las ONGs para hacerlas funcional a sus propósitos.

Luis Arias de México denunció que funcionarios estatales del área salud y educación en su país, son a su vez empleados del BM.

David Legge, de Australia, enfatizó que el Nuevo Orden Económico Internacional es una estructura de discriminación permanente a los países pobres.

Siguieron réplicas concretas y bien fundamentadas en cuatro horas de sesión.

La prensa de Bangladesh tituló la crónica del día de la siguiente manera: “El BM frente al tribunal popular del mundo”.

Sí.... fue para alquilar balcones!

Medicinas tradicionales y naturales

En el acto inaugural, el ministro de salud de Oriosa (estado del norte de India) Prasad Misra, expresaba acerca de la vigencia de la medicina tradicional Ayurveda, proponiendo el desarrollo de la misma, alrededor del mundo, ya que este sistema médico sería accesible al pueblo pobre.

Fue la única referencia a la Medicina Tradicional en un plenario.

La mayoría de la población pobre del tercer mundo se trata con las Medicinas Tradicionales y las prácticas populares.

Sin embargo, curiosamente en esta Asamblea con representación de tantos pueblos con diversas culturas, parece que no tiene demasiado presencia.

Se pone un gran énfasis en las denuncias tanto sobre la inaccesibilidad a los servicios de atención de la medicina occidental como acerca de las discriminaciones que realiza y la mercantilización y la deshumanización de los mismos.

A pesar de no aparecer en las temáticas de los plenarios, la Medicina Tradicional y las prácticas populares se evidencian de diversas maneras.

Se proponen en los intervalos, por ejemplo, actividades interactivas tales como demostraciones de yoga, masajes, tai chi y otras.

En las conversaciones y contactos personales la medicina tradicional se hace constantemente presente.

En algunos talleres se aborda esta temática. En uno de ellos tenemos la posibilidad de presentar los resultados de una investigación realizada en áreas rurales del norte argentino detectando, sistematizando e interpretando las significaciones de las prácticas que realizan las mismas familias campesinas.

Prácticas provenientes de conocimientos ancestrales y otras apropiadas desde diversas fuentes.
Tomando conciencia de esta constatación, surge la propuesta que denominamos “Salud en manos de la comunidad", ya que los conocimientos y los procederes se comparten no sólo entre los miembros de la familia sino también entre vecinos, es decir, de “las cosas que hacemos entre nosotros, en casa".

No se trata de una investigación acerca del trabajo que realizan sanadoras y sanadores que practican alguna Medicina Tradicional, ni el de promotoras o promotores de diversas características, sino acerca de las prácticas realizadas por las propias familias en sus hogares y en la vecindad.
Violeta Menjivar, actual diputada por el Frente Farabundo Martí por la Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador y presidenta de la Comisión de Salud y Medio Ambiente, que durante diez años estuvo en el frente de guerra, nos cuenta refiriéndose a sus vivencias en esa época:

“Ciertamente la parte científica y técnica que obtuvimos en la Universidad Nacional sea quizás lo que menos nos sirvió. Lo que más hicimos fue la aplicación de la medicina botánica. Hicimos investigaciones acerca de la misma y de la tradición de la gente que vivía en el área bajo control del FFMJN. Se hizo practica de acupuntura que nos trajeron médicos cooperantes de otros países. Pero en especial fue la investigación que hicimos sobre los conocimientos tradicionales de la misma población local”.

“Es lo que hoy siento como parlamentaria, añade Violeta, siento la necesidad de rescatar esos conocimientos y esas prácticas tradicionales locales y convertirlas en política pública de mi país".
Hugo Icú Perén es el médico director de la importante Asociación de Servicios Comunitarios de Salud, que agrupa a 70 programas comunitarios de salud en Guatemala. Cada programa tiene cobertura específica y de diferentes características: con promotores, con comadronas, sindicatos de salud, grupos de medicina tradicional, clínicas parroquiales de diferentes confesiones y grupos mayas.

Hugo se presenta con orgullo perteneciente a la etnia Kalchiquén-Maya. Señala que inmediatamente de graduado, en 1991, comienza a trabajar en esta Asociación directamente con las comunidades, experimentando que las universidades nos forman inadecuadamente para trabajar en comunidad; ya que lo hacen desde el punto de vista biológico y clínico.

Hugo nos habla de la vigencia de la Medicina Tradicional en Guatemala, “país multietnico y multicultural en donde habitan 23 grupos étnicos y se hablan 22 idiomas originarios.

La Asociación está trabajando intensamente en la revaloración de la Medicina Tradicional.

Me emociono cuando Hugo me habla del enfoque holístico, integral, de la cosmovisión maya y que no se toma esa Medicina como una alternativa mas, sino que es parte fuerte de la identidad y de “lo que somos".

Nos dice: “No debemos utilizar una planta como algo bueno para tomar en caso de fiebre, pues si se hace así se puede mercantilizar y hasta llegar a ser inaccesible para nuestro pueblo. Las plantas y los recursos terapéuticos lo involucramos como parte de nuestra identidad cultural”.

Hugo nos sigue hablando del ceremonial antes de cortar un planta, todo un proceso, pedirle permiso a la Naturaleza...“por eso no estamos de acuerdo con cortarla, procesarla e industrializarla"
Me emociona por las grandes similitudes con lo que constato en mi trabajo cotidiano con las familias campesinas del nordeste argentino.

Asimismo me impacta profundamente la presentación de la compañera representante del pueblo

Maorí (Nueva Zelanda), pueblo perseguido, dentro de un plan de exterminio, sin embargo está hoy, ha resistido, sigue resistiendo, y en su presentación dice no gustarle aquello de que "Pienso...luego existo". Ella comparte lo que dicen los maoríes: "Pertenezco, por lo tanto soy".

Otra constatación: en todos los pueblos originarios hallamos un profundo sentido de pertenencia al Cosmos y de allí su actitud respetuosa de todos los procesos de vida.

Notable contraste con la cultura occidental que siente, va y procede! Se siente ajena a la Naturaleza y enfrenta a la Naturaleza! Y así nos va...

En el mundo de hoy pasan cosas y cosas muy diferentes, estando presentes estas esperanzadoras vivencias y la vigencia de pueblos, comunidades, grupos y millones de personas que no renunciamos a los proyectos de vida.

Las noches culturales

Todas las noches distintos países y regiones presentan en el auditorio sus cantos, sus danzas, sus músicas. Siento cómo en esa babel idiomática, la música nos comunica.

Notable el poder comunicacional de la música latinoamericana. Compañeras y compañeros, luciendo coloridos trajes y trasuntando la explosiva y contagiosa alegría de los pueblos caribeños y centroamericanos, como así también del Ecuador, México y Brasil, generan tal entusiasmo que la Asamblea toda se levanta...

Con guitarras y maracas se interpreta Guantanamera, La Bamba, Se va el caimán, sambas brasileñas y otras típicas.

Giovanni Salazar, compañero de Guatemala, nos deleita con su voz, su guitarra y con la creatividad de letras que inventa haciendo alusión al Banco Mundial, al FMI, etc.

Todo el auditorio se pone de pie, baila y muchos suben al escenario junto a nosotros, los 28 delegados latinoamericanos.

La lucha continúa

Desde el momento mismo de su convocatoria, se expresó que la realización de la Asamblea no debería ser un fin en sí mismo, sino un hito para continuar con más fuerza la lucha contra este sistema opresor, discriminador, injusto y que nos lleva al colapso de la vida.

María Hamlin Zúñiga me manifestaba con alegría durante el último día de la Asamblea que sentía que los objetivos fueron logrados. Ya que se pone en marcha un Movimiento Mundial por la Salud de los Pueblos, aspirando a ir conformando una red de redes. “Todo depende, nos dice María, del trabajo que se realiza localmente en forma constante y cotidianamente. La lucha por la salud de los pueblos es la lucha por la liberación de los pueblos”.

Con este mismo hilo de pensamiento, David Werner nos exhorta “a tener sueños, lo cual es muy necesario e importante”. Y añade: “tan necesario es asimismo tener muy en claro qué cosas son las que se deben hacer cada día”

La principal arma de dominación que utiliza el imperio, nos dice David, es el “lavado de cabeza”

En mi percepción se trata de aceptar la oportunidad y el desafío de ser revolucionarios en lo cotidiano, en el lugar del mundo donde estemos. Hacer la revolución mundial en múltiples lugares, simultáneamente, bregando, estudiando, investigando, transformando con pasión y con seriedad en el ámbito local teniendo al mismo tiempo el ensoñar un mundo más justo y más saludable.

La Asamblea aprobó la “Declaración para la Salud de los Pueblos". Un verdadero documento de trabajo en donde se establecen los principios y se trazan líneas de acción llamando a las transformaciones políticas, a defender la vigencia del derecho a la salud, efectuar los cambios económicos y sociales, defender el medio ambiente, luchar contra la guerra y todo forma de violencia, participar por la salud en las decisiones mundiales.

La lucha continúa y comparto la reflexión que me tocó profundamente por parte de Boshi Mohlala, de Sud Africa. Con voz trémula de emoción manifestó abiertamente que hablaba con el corazón. Comparó el sistema de la esclavitud con el fenómeno de globalización actual.

“¿Por qué, se preguntaba, la esclavitud duró tanto tiempo, 300 años? Duró, se respondía, porque la gente no hacía nada. La esclavitud fue posible no sólo por la crueldad de los traficantes funcionales al sistema capitalista, sino también por la complicidad de los mismos jefes africanos locales. Y la gente no hacía nada. Hoy, nos decía, está este cruel fenómeno de la globalización que nos trae enfermedad, muerte, injusticias, daños al planeta. Y ¿por qué está? No sólo es posible por la acción de los grandes actores ya identificados (BM, FMI, OMC) funcionales al neoliberalismo y su voracidad lucrativa. Es posible también por la complicidad de los poderes locales que complicidad con el imperialismo, oprimen a sus propios pueblos. Tenemos que tener el coraje también de identificar a estas complicidades.”

A igual que el compañero africano, me pregunto, ¿perdurará este sistema 300 años a igual que la esclavitud porque la gente no hace nada?

Seguramente que no, porque este sistema colapsará al Planeta todo mucho antes de 300 años. La pregunta es si logramos hacer torcer el brazo a este proyecto dominante antes que sea demasiado tarde.

La lucha continúa. La historia no ha llegado a su fin. Las ideologías y los sueños están. Están pasando cosas en el mundo.

Mis Vivencias

Participar de esta Asamblea es para mí algo mucho más profundo que una experiencia. Es una "vivencia", eso que se incorpora en el ser psíquico sintiéndolo verdaderamente. Es ese algo que se internaliza formando ya parte de uno mismo y así se re-vivencia.

¿Cómo poder compartir esta vivencia? ¿Con qué lenguaje expresar esa simultaneidad de sentires?
Sentir en uno mismo el dolor, el sufrimiento humano, en esas instancias presenciales escuchando las historias de las víctimas de la guerra, de genocidios, de injusticias, de despojos, de inequidades... Allí, viendo sus rostros, sus gestos, escuchando sus voces, conociendo sus nombres.
Y al mismo tiempo ese sentir de poderosas energías compartidas, destellos de alegría, abrazos, música y canto, un sentir de pertenencia a un movimiento único, grande, mundial, con sentimientos, emociones, propósitos y hasta metodologías comunes en diferentes partes del Planeta.

¿Cómo es compatible uno y otro sentir?

“El dolor genera esperanzas”, nos dice una compañera.

“Sentimos, nos dice otra, que estamos construyendo un nuevo poder, un poder diferente”.
La lucha continúa y el fin de la Historia no ha llegado. Están pasando cosas aquí, hoy, y todas partes del mundo, que desde lo cotidiano se construye y se propone un modelo de mundo diferente.

Y para no dejar con curiosidad a los lectores, les cuento cómo siguieron las “ vacaciones reflexivas”. El querido amigo y compañero Marcelo Sauro, excelente médico generalista, viaja de Rosario a Reconquista y con el método diagnóstico bioenergético “me canta” la hernia de disco.
Tras cincuenta días de casi total inmovilidad un estudio en otra ciudad con imágenes, confirma la hernia entre la 5ta.vértebra lumbar y la 1ra. Sacra.

Llevando años sin tomar ningún medicamento químico continúo con moxibiustión (calor en determinados puntos de acupuntura) y acepto microdosis de un antiinflamatorio ( naproxeno).
A sugerencia de Víctor Domenech, un amigo neurocirujano del Chaco me dispongo a seguir sus sugenrencia: no operar, no aumentar de peso, seguir flaco, y buscar algún método natural para desinflamar.

Decidimos que me traslade a la Termas de Copahue, en la Cordillera del Neuquen, en la Patagonia Argentina. Lugar único del mundo, ya que el volcán Copahe,, que está en actividad ofrece varias cuencas de agua con distintas propiedades: sulfurosas, ferrosas, fango volcánico, etc.

Llegué prácticamente en sillas de ruedas en marzo de 2001 y... tras quince días de baños, fango, ejercicios... regresé caminado!!

Y seguimos andando, haciendo caminos de búsquedas saludables!!

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