Estudios Cualitativos realizados por Residentes » Valoración de la Fiebre en niños por parte de la comunidad y el Equipo de Salud- Juan P. Pérez, Mónica Tría y Sonia Velasco.

Última actualización: 21/02/2010

Valoración de la fiebre en niños por parte de la comunidad y el equipo de salud

Autores:
Perez, Juan Pablo. Residente 3ºaño de Medicina General, Centro de Salud Roque Coulin.
Tría Mónica Estela. Lic. en Enfermería, Docente Escuela de Enfermería U.N.R., Enfermera Centro de Salud Roque Coulin
 Velasco Olivera, Sonia. Lic. en Enfermería, Docente Escuela de Enfermería U.N.R., Enfermera Centro de Salud 1º de Mayo.
 
Lugar de realización: Centro de Salud Roque Coulin, Centro de Salud 1º de Mayo, Atención Primaria de la Salud, Secretaría de Salud Pública de la Municipalidad de Rosario, Santa Fé, Argentina.
 
Dirección: Corrientes 988 10°C
 
Código Postal: 2000
 
Tel: 0341-4251769
 
Correo electrónico: juan76rosario@yahoo.com.ar
 
Fecha: 30/09/04
 
Inédito

Introducción

Cuando se quieren estudiar problemas que afectan la Salud Pública es necesario previamente reflexionar acerca del contexto actual en el que estamos inmersos. Este contexto actual llamado globalización nos involucra a todos en el desarrollo de la vida cotidiana.
Debemos analizar profundamente el impacto que la globalización provoca en las condiciones de salud del equipo de salud, de las personas que recurren al mismo en busca de soluciones a sus problemas, de las instituciones y del entorno, es decir abordar el estudio de las condiciones de salud del ecosistema local donde vivimos y trabajamos. Esto lleva a la necesidad de internalizar el sentido de pertenencia como seres humanos a nuestra tierra, donde somos parte de ese ecosistema.
En la actualidad y bajo los efectos de la globalización, expresada en los sistemas formales de educación, los medios masivos de comunicación, que intentan imponer una cultura dominante y un estilo de vida homogéneo que atenta contra la biodiversidad cultural y la creación de otras formas de resolver los problemas de los seres humanos, se acentúa de manera alarmante la simplificación de los ecosistemas locales donde vivimos y trabajamos. Hoy sabemos que hay evidencias de que conocimientos ancestrales y locales han demostrado su eficiencia para vivir de maneras diferentes.
Es desde este enfoque, que los autores del presente trabajo han detectado en el desarrollo de sus prácticas de salud que predomina la imposición de una cultura hegemónica respecto a algunos actos médicos, que se contraponen a la forma de percepción o significación que tienen de ellos los usuarios que buscan atención.
Esta confrontación en la forma de percibir y resolver algunos problemas de salud, surge de la imposición que ha hecho un sector de la sociedad bajo los efectos del llamado “conocimiento científico”(conocimiento que debe ser observado, medido y comprobado). Esta forma positivista de ver la salud por parte de los profesionales, bajo paradigmas biologicistas y reduccionistas, ha llevado a anular en la población, las formas de resolver sus problemas, quitándoles autonomía, mostrando las influencias que han recibido de la medicina moderna.
Estas distintas percepciones y significaciones entre el equipo de salud y la comunidad, se ponen de manifiesto por ejemplo en la valoración que ambos actores sociales le dan a un problema tan cotidiano y habitual como es la fiebre en los niños.
El incremento de consultas médicas y de enfermería, especialmente en la época invernal por patologías cuyo signo principal es la fiebre, satura a los equipos de salud, ya sea en los Centros de Salud o Guardias Hospitalarias. El problema de la fiebre en los niños se acentúa, porque es angustiante para los padres, transformándose en una exigencia de rápida atención y solución por parte de algún profesional. No obstante, esta situación no es percibida como tal por el equipo de salud, generándose distintas alternativas de atención que no dejan satisfechos ni a los padres ni a los trabajadores de la salud.
¿Cuál es el significado que la comunidad y el equipo de salud asigna a la fiebre en un niño? Nos parece necesario reflexionar sobre nuestra práctica actual, investigando y compartiendo el significado que los saberes de distintas culturas le dan al problema de la fiebre a fin de que podamos mejorar nuestros procesos de trabajo y la calidad de vida de la población.
 

Material y método

Dado que la fiebre es un signo cargado de una gran connotación subjetiva, se decide abordar su problemática con una metodología cualitativa.
Dicha metodología es la que nos permite ver y escuchar al sujeto, e implica una actitud de involucrarse, que es indispensable para concretar el diálogo intercultural.
Se realizaron entrevistas en profundidad semiestructuradas a madres y padres (anexo I) que concurren habitualmente a los Centros de Salud Roque Coulin y 1º de Mayo a consultar porque sus hijos en ese momento tenían fiebre. Para elaborar las entrevistas para la comunidad se trabajó sobre cuatro ejes temáticos:
1-Construcción de las señales de alerta de las madres
2-Estrategias de cuidado y atención del niño (quien toma las decisiones frente al síntoma, quienes intervienen)
3-Experiencias previas que se hayan tenido frente a la fiebre ( infantiles o de otros referentes)
4-Riesgos asociados al problema de la fiebre.
Se realizaron 24 entrevistas en profundidad a 23 madres y 1 padre, dado que se observaron regularidades que indican una saturación de la muestra se decide parar y analizar los resultados.

Resultados

Respecto a las prácticas utilizadas para disminuir la fiebre la mayoría de las madres y padres entrevistados, refirieron conocer algunos cuidados de cómo disminuir la fiebre en sus hijos. Sólo una mamá, la más joven (15 años) refirió concurrir directamente al hospital.
En todos los casos se mencionó el uso del medicamento: Paracetamol e incluso su dosificación en forma correcta.
Otras medidas que se mencionaron para disminuir la fiebre fueron los medios físicos, como el uso de agua para baños, paños fríos, también se hizo referencia al ambiente físico como la exposición del niño al clima más fresco o el retiro de las ropas.
Hubo dos personas, las más mayores (45 y 48 años) originarias del norte del país que mencionaron el uso de rodajas de papas colocadas en la frente de los niños como excelente antitérmico.
Con respecto a los sentimientos que originan en los padres los niños con fiebre, todas las personas entrevistadas tuvieron expresiones similares de angustia y preocupación, por eso nos pareció necesario transcribir directamente algunas de las respuestas de los padres como una forma más clara de expresar sus sentimientos:
Yanina(17 años) ”siento miedo, desesperación”. Sandra(28 años) ”siento angustia, se me rompe el corazón”. Elena(35 años) ”siento angustia, no se para donde correr”. Clotilde(34 años) ”los chicos siempre están inquietos, jugando, cuando tienen fiebre se quedan quietos y yo me pongo muy mal”. Virginia(25 años) ”me asusto, me parece que se va a descomponer”.
En cuanto a la percepción de la sintomatología de los niños con fiebre los padres resaltan la importancia de la fiebre, no por las complicaciones físicas que podrían sufrir los niños, sino que está en relación con la imposibilidad o dificultad de satisfacer necesidades básicas de la vida cotidiana de los niños, tales como jugar, comer, realizar movimientos, “travesuras”, reir. Síntomas comunes: “tienen los ojitos tristes, el cuerpo caliente, la cara roja”, y los cambios en el comportamiento como por ejemplo “no juegan, están quietos, duermen mucho, están llorosos y fastidiosos”.
Respecto a si cuentan con termómetro y saben controlar exactamente la fiebre todos los padres excepto uno tenían termómetro y sabían como utilizarlo, aunque restaron importancia a su uso.
La mayoría de los padres entrevistados consideran que pueden esperar para la atención del niño con fiebre, aunque discriminaron un rango de valores de temperatura: si los niños tienen hasta 38º pueden esperar, a partir de los 39º consideran que es una emergencia.
Salvo una madre que refirió que su hijo sufrió convulsiones febriles, el resto no manifiesta haber vivenciado ninguna situación percibida como de gravedad.
En cuanto a la conducta a seguir en caso de que la fiebre en los niños se presente durante la noche la totalidad de los padres manifestaron que tratan de disminuirle la fiebre en sus domicilios, ya sea con medicamentos de los utilizados por la medicina moderna o con otros medios como los físicos (baños, paños fríos, etc). Luego, si no logran disminuir la temperatura, concurren al Hospital. Cuando el episodio de fiebre ocurre durante el día, el comportamiento de los padres es inverso, ya que concurren directamente al Hospital o al Centro de Salud.
Respecto a los tratamientos para la fiebre que recibieron los entrevistados de sus padres cuando eran pequeños casi todos expresaron que cuando ellos eran chicos y tenían fiebre, sus padres utilizaron, para disminuirles la temperatura medios físicos como el uso del agua, aire , vinagre, rodajas de papa. Los más jovenes (15 y 17 años) eran llevados también al Hospital y utilizaban medicamentos como aspirinas.

Discusión

De lo trabajado hasta el momento con las entrevistas realizadas a los padres se concluye que los mismos dan un significado a la fiebre de sus hijos totalmente distinto al concebido por el equipo de salud.
Los padres resaltan la importancia de la fiebre, no por las complicaciones físicas que podrían sufrir los niños, sino que está en relación con la imposibilidad o dificultad de satisfacer necesidades básicas de la vida cotidiana de los niños, tales como jugar, comer, realizar movimientos, “travesuras”, reir. Estas dificultades en los niños, genera en sus padres sin excepción sentimientos de angustia y preocupación.
Por otra parte se detecta que las conductas de los padres con respecto al tratamiento de sus hijos están fuertemente condicionadas e influenciadas por la medicina llamada científica (administrar antitérmicos como Paracetamol, ir de inmediato al hospital, etc.)
Otro dato que surge, es que los entrevistados no tienen necesidad de tener termómetro para darse cuenta de que sus hijos tienen fiebre, objeto al que recurrimos los profesionales en primera instancia, sin excepción cuando alguien nos consulta por fiebre. Hay que destacar que aunque un solo niño sufrió convulsiones febriles, ese sigue siendo un gran tabú tanto para la comunidad como para el equipo de salud, quizá relacionado con representaciones sociales históricas que seguiremos investigando.

Conclusión

La comunidad valora la fiebre de sus niños en forma integral, observando la conducta de los mismos, lo que involucra considerar también aspectos afectivos, recreativos, emotivos. La medicina actual ha generado profesionales con una formación científica basada en datos objetivos y verificables que está dominando y homogeneizando la cultura de la gente, y paradójicamente generando en la práctica cotidiana cada vez más grados de angustia y malestar en los propios profesionales de la salud. Por eso los autores de este trabajo consideran hasta el momento que no se puede dar una respuesta satisfactoria de salud, de forma objetiva a una problemática que tiene grandes connotaciones subjetivas que implican abordarla desde la diversidad cultural.

Propuesta

Ya que la metodología cualitativa nos permite en el camino ir ampliando los horizontes de nuestra investigación estamos realizando estas mismas entrevistas a los profesionales de salud desde el lugar de padres, verificando que se hacen distintas valoraciones de la fiebre en los niños, ya sea desde un posicionamiento de padre o de profesional de la salud, por lo tanto se realizan distintas actividades según el rol que se ocupe: refiere una madre médica “cuando estoy trabajando me llaman y me avisan que mi hijo tiene fiebre, voy y lo desnudo para ver si tiene petequias y lo llevo enseguida a su pediatra,....... a ver si es una meningitis”. Toda esta información nos motiva a seguir investigando un hecho tan cotidiano, y tan poco problematizado en los equipos de salud. Actualmente estamos realizando entrevistas a los profesionales, desde el lugar de profesionales (anexo II), para seguir sumando diferentes perspectivas desde otros contextos e incluyendo la problemática de género de las representaciones y prácticas sociales.  

Bibliografía

 Capra , Frtijof. Ecología profunda: un nuevo paradigma”Capítulo 1 libro “La trama de la vida”. Ed.Anagrama. Barcelona. 1998.
 Charpentier, Jean y otros. Aprender haciendo. Separata “reflexiones sobre la Cultura”.Incupo. Reconquista. 1981.
 De Sousa Campos, Gastón. Gestión en Salud. En defensa de la vida. Ed. Lugar. Buenos Aires. 2001
 Farreras Rozman. Medicina Interna. 13º Edición. Ed. Mosby Doyma. España. 1997.
 Martin Zurro, A. Cano Pérez, J.F.Atención Primaria. Conceptos, organización y práctica clínica. Tercera Edición. Ed. Mosby Doyma.1996.
 Monsalvo, Julio. Salud Solidaria. Nuevos paradigmas en salud a partir de antiguas sabidurías. Ed. “Nuestro Trabajo”. Reconquista. Santa Fe. 2001.
 Monsalvo, Julio. Diálogo Intercultural: una propuesta para la Salud Pública. Revista de la Escuela de Salud Pública. Facultad de Ciencias Médicas, Universidad Nacional de Córdoba. Vol 6, nº 1. 1995.
 Monsalvo, Julio. Salud Colectiva y Diálogo Intercultural. Presentación en la Reunión Académica de la Sociedad Argentina de Medicina Antropológica.
 Monsalvo, Julio. Datos Cualitativos en Epidemiología. Documento para uso interno del desarrollo de la asignatura Ciencias Sociales, Ciencias del Hombre y Salud. Carrera de Post Grado de Medicina General, Universdad Nacional de Rosario. 2003.
 Monsalvo, Julio. Miradas y Setires. Ponencia en el Foro Globalización, salud y desarrollo humano. Facultad de Ciencias Médicas. Ecuador. 2001
 Monsalvo, Julio. Investigación cualitativa en Salud Pública. Formosa. 2002.
 Revista de la Escuela de Salud Pública.”Diálogo Intercultural”. INCUPO. Facultad de Ciencias Médicas. Universidad Nacional de Córdoba. Vol. 6, nº7. 1995.    
 Rubinstein Adolfo. Medicina Familiar y Práctica Ambulatoria. Ed. Panamericana. Buenos Aires. 2001.

ANEXO I

Entrevista para la comunidad (madres/padres)
 
Nombre y apellido
Dirección
Edad de la madre y el niño
Nº de hijos
Nivel de instrucción
Lugar de origen
 
1-¿Qué hace cuando su hijo tiene fiebre?
2-¿Qué siente cuando su hijo tiene fiebre?
3-¿Cómo se da cuenta cuando su hijo tiene fiebre?
4-¿Tiene termómetro, sabe usarlo?
5-¿Le parece que un niño con fiebre necesita atención de urgencia o puede esperar?¿Cuánto espera?¿Por qué?
6-¿Alguna vez a su hijo o algún conocido le pasó algo grave por la fiebre?
7-¿Si su hijo tiene fiebre a la noche, qué hace?
8-¿Qué hacía su mamá con usted, cuando era niño y tenía fiebre?

ANEXO II

Entrevista para los profesionales
 
Nombre y apellido
Edad
Tiempo de recibido
Nº de hijos y edades
Especialidad
 
1-¿Qué hace cuando un paciente lo consulta por fiebre?
2-¿Qué siente cuando un paciente lo consulta por fiebre?
3-¿Cómo se da cuenta que un paciente tiene fiebre?
4-¿Le parece que un niño con fiebre necesita atención de urgencia o puede esperar?
5-¿Alguna vez vió algo grave por la fiebre?
6-¿Cuál es el tratamiento más común que usted indica para disminuir la fiebre?
 

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