Medicinas Tradicionales, Naturales y Bioenergéticas » Integración de las distintas Medicinas en la Práctica diaria

Última actualización: 17/06/2009

INTEGRACION DE LAS DISTINTAS MEDICINAS EN LA PRÁCTICA DIARIA

Dr. Marcelo Daniel Sauro
Médico Generalista
Conferencia dictada en la Reunión de nuestra Sociedad Argentina de Medicina Antroplógica del 13 de septiembre del 2000, dedicada a la "Medicina Indígena y popular"

 
Agradezco la invitación de la Sociedad de Medicina Antropológica para ser parte de esta mesa y espero que mi corta experiencia sirva para la ocasión.
Soy Médico Generalista egresado de la residencia de medicina general de la Unidad hospitalaria de General Rodríguez, tuve la enorme satisfacción de formarme con uno de los pocos equipos Atandos que quedaban en el año 1989 en Buenos Aires y con ellos comencé a aprehender como es trabajar en equipo. Empecé a trabajar con plantas a partir de una rotación de dos meses, durante el tercer año de mi residencia, que realicé en CETAAR (Centro de Tecnologías Apropiadas de la Argentina), una ONG en la Localidad de Marcos Paz; ya había recibido información anteriormente en la zona de Bariloche donde algunas personas Asmáticas usaban Cebolla para el tratamiento de su afección y, desde ese momento aprendí a escuchar, comencé a entender que el conocimiento provenía de distintos lugares que no siempre era del campo científico, que el saber que posee nuestra gente en plantas es muy importante y que se relaciona a valores muy profundos, a su tradición, a su historia, a su Cultura.
Yo llevaba casi tres años trabajando en el Centro en Salud de Agua de Oro (Gral. Rodríguez), como residente de Medicina General había controlado muchas mujeres embarazadas y por supuesto controlaba a sus niños recién nacidos muchos de ellos tenían 6, 7, 8 meses cuando yo comencé con las plantas y a medida que iba tirando el tema en el consultorio o en la sala de espera me iba enterando que esos los que yo consideraba mis niños, ya habían tomado manzanilla, payco, anís estrellado, etc., mi sorpresa fue muy grande. Pero ahí comencé a entender que sucedían muchas cosas mas allá de las normas, de las reglas, que no todo podía ser controlado, y que esto resultaba bastante bueno porque de lo contrario ese saber se hubiese perdido. Durante mucho tiempo el sistema médico castigó las prácticas populares entre ellas el uso de las plantas, pero la reproducción social, la reproducción de las costumbres se arraiga en valores muy profundos por el cual esa transmisión de conocimiento de generación en generación hace posible que hoy contemos con esos saberes. Y estos están en la historia de cada persona, de su familia, de su comunidad.
Incorporación de las plantas al Sistema de Atención Municipal
En el 93 por motivos personales regreso a Rosario y comienzo a trabajar en la Municipalidad en un Centro de Salud dependiente de la Dirección de Atención Primaria, en una zona límite con el área rural por supuesto ingresé con lo que ya conocía de plantas, la vegetación de la ciudad es muy similar a la de Buenos Aires, aprendí que por Rosario ya crece el Ambay (temperatura mas adecuada) y rápidamente fui conociendo las costumbres del lugar a medida que íbamos intercambiando sobre plantas y sobre los problemas que tenía esa comunidad. En este punto comienzo a ver que por medio de las plantas se podía ir rompiendo con la asimetría de poder que sostiene el Modelo Médico Hegemónico, que el trabajar respetando y valorando el saber de la gente posiciona distinto en la relación con la persona que viene a la consulta, cambiando constantemente el lugar del saber, produciéndose un intercambio y un nuevo conocimiento, estaba iniciándome en la Educación Popular.
En este lugar de trabajo, Centro de Salud El Gaucho, y gracias al proyecto de una Organización No Gubernamental (ONG) el Taller Ecologista y del Departamento de Huertas de la Municipalidad que ya venían trabajando en plantas desde hacía años, nos proponen a quienes integrábamos el Equipo de Salud el realizar una huerta de plantas medicinales en el Centro, así fue como tuvimos las plantas a la salida del centro pudiendo recurrir a ellas en cualquier momento e intensificándose el trabajo con relación a la difusión y a la educación, mujeres del barrio venían a charlar sobre plantas y algunas de ellas trabajaban en esa huerta. Por el año 94-95 se realizaron varios talleres de plantas con los médicos residentes de Medicina General tanto de la Municipalidad como de la Provincia (Hospital Provincial), en los cuales estas mujeres explicaban, enseñaban a los jóvenes profesionales sobre las propiedades y los usos de las hierbas y, estos datos se correlacionaban con los que se podían encontrar en la bibliografía.
La historia es mas larga pero estos médicos concluyeron sus residencias ingresaron en el sistema público de salud de la municipalidad y de la provincia y manejan entre sus conocimientos los de plantas. Algunos de ellos hoy son Jefes de centros de salud y desarrollan sus actividades utilizando de las distintas herramientas para abordar los problemas de salud de las comunidades donde se desempeñan. Hoy en día aproximadamente en 13 o más centros de la municipalidad hay profesionales que trabajan con plantas. Algunos de esos centros tienen sus propias huertas. No aparecen como algo mal visto, si bien siempre hay dificultades y en estos lugares la relación con la comunidad es diferente. Hay un mayor acercamiento de los profesionales a la comunidad. Y esto va disminuyendo la asimetría de poder del modelo médico. Las plantas están incorporadas como algo cotidiano en la práctica y de esto se habla comúnmente.
A través de las plantas también en diferentes Jornadas y Talleres fui conociendo a la gente del Instituto de Cultura Popular (INCUPO) y por el año 96 comienzo a asistir a algunos encuentros en Reconquista y especialmente a uno en San Pedro, provincia de Misiones, de la Lai Crimpo, llamado "Salud en Manos de la Comunidad" un Encuentro de personas de distintas provincias para intercambiar sobre salud con un concepto muy amplio, en forma integral, ahí descubrí que las plantas son solo una mas entre muchos elementos que tiene la comunidad. Me costaba mucho poder expresar lo que yo realizaba frente a tanta sabiduría.
En toda oportunidad que tenía participaba en alguna jornada sobre salud integral, sobre esta visión holística del hombre y de las comunidades que cada vez se ampliaba mas y comencé de esta manera a incorporar otras técnicas: masajes, bioenergía, ejercicios orientales, orinoterapia, reflexología podálica, auriculoterapia.
Fines del 97 ingreso a trabajar, en otro Centro de Salud, en el Bº "1º de Mayo" y ahí comienzo a articular prácticas provenientes de distintas medicinas por un lado en el consultorio y por otro con un grupo de mujeres lo que se dio en llamar "Taller de Relajación". Concretamente se trataba de ir manejando distintas herramientas ante la consulta que recibe un Médico Generalista, distintas edades, patologías más prevalentes y trabajar en la promoción de la salud. En el inicio por el reciente ingreso esto es levemente cuestionado y con el transcurso del tiempo es incorporado por otros profesionales, algunos para beneficio propio ("yo disfruto de los beneficios") y otros utilizando algunas de estas herramientas en su práctica diaria. En el Taller de Relajación por otro lado, que hasta hoy continua, integrado inicialmente por mujeres muy medicalizadas por el sistema médico (alta dependencia) se fue intercambiando sobre plantas y alimentos, intercambiando recetas, teniendo ocasiones para probarlas: jarabes, infusiones, tortillas, torrejas, galletas, etc. ; también masajes, digitopuntura, auriculoterapia, ejercicios físicos y de respiración, etc. Siempre con la metodología de escuchar y sobre todo valorar el saber del otro tratando de incorporarlo en las condiciones actuales. Construir con lo que cada uno puede aportar un nuevo conocimiento, centrada nuestra tarea en el acompañar pero también en aportar lo que sabemos; así trabajamos en el Taller junto con una enfermera y una psicóloga, trabajamos desde la Educación Popular.
En el mismo año 98 tengo la gran oportunidad, por medio del Dr. Julio Monsalvo, de viajar a Cuba, realizar un Curso de Medicina Tradicional y Natural de 14 días en La Habana, donde pude observar muchas de las herramientas que ya conocía, profundizarlas, entenderlas y, aprender nuevas. Esta visión de un sistema oficial de salud tan científico como el cubano, me dio sin dudas un gran espaldarazo para continuar en este camino.
Hoy en día los masajes, la digitopuntura, la auriculoterapia están en el mismo lugar que las plantas en el año 1993, ya algunos otros: médicos, enfermeros, psicólogos se van interesando por estas prácticas y se van difundiendo, lo mismo que la metodología de la Educación Popular.
Las relaciones que pueden observarse en las Medicinas Ancestrales, especialmente en la Medicina Tradicional China para mí por que es en la que estoy profundizando, son las que pueden observarse en el conocimiento de las comunidades, en el saber que traen desde sus lugares de origen: Corrientes, norte de Santa Fé, Chaco, Formosa, por ejemplo la relación entre las cefaleas y problemas hepáticos o las alteraciones visuales, o el miedo y los problemas de riñón, es sorprendente como las mismas relaciones aparecen desde distintos lugares. Y lo difícil que resulta incorporar, para nosotros los profesionales, este pensamiento dialéctico en reemplazo del pensamiento lineal que nos enseñaron. Lo mismo sucede con los elementos utilizados para tratamiento,:
Por ej. las plantas los mismos usos en distintos lugares del mundo y desde hace miles de años y la comprobación que hacen los laboratorios de estos efectos, solo que ellos utilizan solo algunos principios activos reduciendo así sus propiedades.
Por ej. La famosa tirada de cuerito que realizan las sanadoras en nuestros barrios y que como pudimos aprender en Cuba corresponde a un Microsistemas (lugares donde se encuentra representado todo el sistema pero en pequeño) y desde donde se pueden trabajar problemas.
Por ej. Las Ventosas que ahora vemos en Cuba pero de caña de Bambú no como las que se utilizaban aquí de vidrio, este conocimiento ingresado ahora en América desde Oriente y otros.
Por eso es muy importante trabajar desde lo cualitativo realizando entrevistas, historias de vida, trabajando en talleres en la comunidad (grupos intercambiando) produciendo un nuevo conocimiento, respetando de esta manera los procesos locales a través de respetar a la gente, valorando su saber y sus tradiciones. En esta modalidad todos incluso nosotros los profesionales necesitamos reflexionar sobre lo tratado y de esta manera se genera un verdadero intercambio donde todos nos vemos transformados.
Estas entrevistas son de gran ayuda en el consultorio si son complementadas con el interrogatorio habitual que en general solo tiene en cuenta la historia de la enfermedad y no la historia de la persona, de su familia, su origen, etc.
En estos años he entendido que el uso integral de plantas, alimentos, actividad física, técnicas de respiración llevaban a un equilibrio que lograban ganar en salud. Y que también pueden utilizarse juntos con la digitopuntura, los masajes, la auriculoterapia, la orinoterapia, etc. para recuperar el equilibrio perdido. No se trata de remplazar una herramienta por otra sino que es remplazar un razonamiento por otro, uno lineal por uno de relaciones de una red explicativa de los problemas de salud enfermedad, más similar al Modelo de la Medicina Social.
Me parece importante destacar cual ha sido la posición del Gobierno de la Municipalidad de Rosario en todo este tiempo, la misma ha sido facilitadora, si bien no hay una declaración, un documento, una política que lleve al desarrollo de estas medicinas, en general nos ha dejado hacer y eso por ahora es bastante. Y en algunos momentos ha entregado algunos insumos para realizar preparados o ha facilitado el traslado de gente para distintos eventos.
Por último, quería agradecerles por su atención. Y quedar a su disposición.
 

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