La Enredadera » Nº 28 – Diciembre de 2008

Última actualización: 19/06/2009

 

ENREDADERA
Boletín Informativo de la Red Jarilla de Plantas Saludables
de la Patagonia
Nº28 – Diciembre de 2008
 
EDITORIAL
            Este caluroso noviembre nos reunió en el centro de la provincia, muy cerquita de Zapala, concretamente en el Balneario de Mariano Moreno. Allí fuimos llegando desde diferentes lugares de la provincia y también del país, con nuestro cargamento de yuyos, preparados, saberes, inquietudes, expectativas y deseos de compartir con aquellos que una vez al año podemos abrazar.
         Tres días de calidez, de encuentros y reencuentros amorosos y fraternales, de compartir charlas, mates y canciones.
         El eje de la reunión fue “Semillas para la vida” y a partir del mismo, de la mano de Rita y Miguel,  pudimos recordar viejos tiempos, reflexionar sobre las costumbres de antes y las de ahora, y darnos cuenta de que más allá de la realidad actual que nos golpea y pretende aplastarnos, algo valioso viene sucediendo, se viene gestando en esta sociedad. Un ejemplo claro es esta “porfía” nuestra de rescatar costumbres casi perdidas, compartirlas, difundirlas, resignificarlas. Y como dijo Pata… haciéndolo todos juntos: la nona con el nene chiquito, las doñas del campo con las chicas de la ciudad, y todos juntos.
         Como red seguimos andando, mirando el camino recorrido, observando donde estamos actualmente y hacia dónde queremos avanzar. Por eso, este encuentro también sirvió para revisar los principios de la red, intentando hacer más claros y entendibles aquellos que no nos lo parecían tanto, reescribiendo otros, siempre colectivamente.
 
INFORME SOBRE EL SEXTO ENCUENTRO DE LA RED JARILLA EN MARIANO MORENO
El viernes 28 de noviembre fuimos llegando en pequeños grupos al balneario de Mariano Moreno, a 20 km de Zapala. A algunos nos esperaba Julio, un integrante del grupo de montañistas amigos del Grupo Malva, que partía cada 2 horas hacia allí como apoyo a la organización del Encuentro. Fuimos reconociéndonos, saludando, poniendo las carpas, y los carteles en los árboles. Al mediodía nos reunimos a comer a la canasta, y a las 14 horas realizamos la presentación en ronda con los que estábamos. 
 
Silvia llama al orden y Adriana presenta a la Red. Dice que estos encuentros son un regalo que nos hacemos todos. Cuenta la historia de los encuentros, que cada vez se fueron haciendo menos estructurados y más relajados y libres, y también el proceso que ha venido haciendo la red. El primer encuentro puso el eje en las plantas medicinales y tenía por finalidad conocernos y mostrarnos lo que hacemos; luego en la red nos ocupaba la conformación de los grupos; a partir de nuestro tercer año de vida integramos la alimentación a nuestra mirada sobre las plantas saludables (encuentro de Cutral Co, con Dr. Rapoport y Ana Ladio, y con el aporte mapuche de Nilda Traipi, y encuentro de Plottier, en que recolectamos plantas silvestres e hicimos la práctica concreta de comer de lo que nos da cada lugar), y en Chachín nos propusimos “ser naturaleza”, en convivencia con el lugar. Ahora elegimos las semillas, fuente de vida, símbolo de resistencia al modelo mercantilista que pretende patentarlas, y a la propuesta nefasta de usarlas para nekrocombustible. De ello hablaremos en el taller coordinado por Rita y Miguel.
En esta reunión de apertura se encuentran presentes:
-         Lucas y Agustín de Zapala (del “semillero”)
-         Alicia, de Zapala (grupo Malva): es el tercer encuentro en el que participa. Le gustan las plantas, y también compartir entre nosotros y con la naturaleza. Esto le gusta cada vez más.
-         Rita de Marcos Paz: es la tercera vez que viene; ha visto el proceso de la red desde su inicio, y siempre tiene en cuenta la fecha de los encuentros, aunque no siempre pudo venir.
-         Eduardo de Zapala: invita a pasarla bien.
-         Carlos Estrada, del Paraje Entre Ríos, de Lago Puelo, Chubut, espera poder integrarse.
-         Pamela Acosta, del grupo Malva de Zapala.
-         Ester de Neuquén del grupo terapéutico Huerta Trabún Malen, en el Centro de Salud Progreso.
-         Micaela Sanchez de Neuquén
-         Hebe, de El Chocón: Esta es su cuarta vez.
-         Elisardo del grupo Malva, de Zapala: asiste desde el primer encuentro. Le gusta la jardinería.
-         Erman, del grupo Malva: es la primera vez que asiste a un encuentro regional. Está contento con su grupo y también con este encuentro. Trabaja en jardinería.
-         Rolando Barahona, del grupo Lahuen Che de Junín: Dice que hace cuatro años que “varios estamos con firmeza”.
-         Silvia, de Neuquén y secretaria de la Red: se presenta y da la bienvenida.
-         Rodolfo de Plottier: es la primera vez que viene. Acompaña a su señora.
-         Sabina de Plottier: viene invitada por Betty Sarli.
-         Marina Contreras: no está en la red, pero vino a colaborar con el grupo Malva, que es organizador.
-         Elbia del grupo Malva: también da la bienvenida y se alegra de ser conocida de varios de los presentes, de haber compartido otros encuentros.
-         Graciela de Neuquén: es la segunda vez que asiste. “Soy un espécimen jardinero mujer”.
-         Verónica de Trabún Malén: saluda y comenta que pertenece a la huerta terapéutica comunitaria del Centro de Salud de Progreso.
-         Neiva, de Chos Malal, del grupo Mayal vino para traer a su mamá porque siempre trabajó con plantas y siempre quiso participar de esto.
-         Celidonia Vergara del Cajón de Curri Leuvú (la Nona) vino a caballo gran parte del trayecto, la agarró el viento y llegó llena de tierra, pero acá está.
-         Sofía, hija de Neiva  y nieta de “la nona” sabe poco de plantas y viene a aprender. Está contenta.
-         Betty, de LaBanda de los Yuyos de Plottier: es una de las primeras enredadas. Dice que cada vez que nos juntamos “el alma se va agrandando”.
-         Leticia Galván de Neuquén, de la huerta comunitaria Trabún Malén comenta que este proyecto junta a personas con dificultad de salud, de diferente tipo y que Betty comenzó a darles cursos. Hacen cremas de llantén y después las entregan a la farmacia del centro de Salud Progreso.
-         Simón, hijo de Leticia de Neuquén.
-         Graciela, paciente de la huerta Trabún Malén
-         Vanesa de Chos Malal: Siempre le gustaron las plantas de jardín. Hasta ahora no se había dado cuenta de que habían plantas que se podían comer. Dice que en Chos Malal hay gente que sabe que usa yuyos.
-         Marisa, maestra de Chos Malal: Está enganchada con el libro, porque fue a la presentación que Adriana hizo de “Germinación…”, y se puso a leer los demás y a incorporar lo leído a su trabajo con los chicos.
-         Vanesa, de Chos Malal y maestra de grado: cuenta que una abuela fue al grado y que dirigió la clase. Hicieron una crema con los chicos. Todos aprendieron.
-         Carolina: cuenta que los chicos saben muchísimo y que los fines de semana “nos juntábamos a chorear caléndula”.
-         Luisa Lillo de Neuquén, trabaja en el centro de Salud del Barrio El Progreso.
-         María Barros de Neuquén, nacida en Pilolil: le gustan las plantas medicinales. Dice “siempre estoy dando algún yuyo”. Vino con su nieta.
-         Silvia, de LaBanda de los yuyos, cuenta que comenzó por casualidad y que cada vez se va enganchando más.
-         Rosalía, de Neuquén, es su primera vez.
-         Ruth de Chos Malal, del Consejo local de la Mujer, integra el grupo de Los oreganitos. Es su primera vez en estos encuentros.
-         Rosa Herrera, también es “oreganista”.
-         Elisa Cisterna, 3º vez que viene y espera seguir siempre viniendo. Su mamá siempre daba remedios. En los partos de los tres primeros hijos siempre la atendió su madre.
-         Querubina Román, hace como siete u ocho años que está viniendo. Dice “yo no sé leer ni escribir, me queda todo en la memoria”.
-         Miguel, de Marcos Paz: anima un par de grupos que quieren hacer cosas, da talleres a chicos de jardín de infantes, que son los más abiertos a todo.
-         Adriana Marcus, de Zapala.
-         Pata, de los Deshojadores de manzanilla.
Hubo varios que llegaron más tarde, y por eso no han participado de la ronda de presentación.
 
Tal como estaba programado, fuimos a la cocina y nos distribuimos para participar de los talleres, que se podían repetir. Las recetas fueron las siguientes:
 
 
RECETA BÁSICA PARA JABONES
a cargo de Silvia Ruiz de Neuquén
 
Materiales e ingredientes:
-        200 g de planta fresca cortada en pedacitos muy chicos o 100 g de planta seca triturada.
-        1 kg de jabón común blanco u oscuro.
-        1 litro de agua potable.
-        Moldes de tamaño mediano. Pueden ser potes de plástico sin rebordes en la parte inferior.
-        Rayador y medidor de volumen.
-        Cuchara de acero inoxidable y colador o filtro.
-        Jarro enlozado o de acero inoxidable.
-        Vaselina líquida (para untar los potes en caso de que los moldes estén muy usados y rayados)
 
Preparación:
Rallar bien el jabón. Untar los potes con unas gotas de vaselina líquida para facilitar el desmolde.
Poner a hervir el agua en el jarro, y cuando ya hierve agregar la planta, mezclar y hervir cinco minutos. Retirar del fuego y dejar reposar otros diez minutos tapado. Colar o filtrar, estrujando la planta para extraer bien su jugo. El líquido que se obtiene se vuelve a calentar y cuando comienza a hervir, se baja un poco la llama, volcando en forma de lluvia el jabón rallado sobre este líquido, revolviendo continuamente.
Cuando toma consistencia cremosa y homogénea, retirar del fuego. Volcar sobre los potes la cantidad deseada. Este paso debe ser rápido ya que comienza a endurecer ni bien es retirado del fuego.
Dejar en lugar protegido del sol y tapados con un trapo, durante unas horas hasta que se enfríe y endurezca bien, luego desmoldar y guardarlos envueltos en papel celofán o en bolsitas de nylon a la sombra y en lugar fresco, rotulados con su nombre, la fecha de elaboración  y el uso.
Si se los prefiere más secos, dejarlos más tiempo en los moldes. Pero, se corre el riesgo de que se resquebrajen. Pueden ser usados inmediatamente después de fabricados, aunque pueden estar muy blandos aún.
Aclaración: en caso de usar partes de plantas muy duras como ramas, raíces o semillas, se recomienda que se realice primero un cocimiento por diez o quince minutos para extraer bien sus principios activos, luego continuar como se indicó en la receta.
 
RECETA BÁSICA PARA HACER PASTILLAS
a cargo Betty, del Grupo de Plottier
 
Materiales:
-        100 gramos de pasta “Ballina” (cobertura de tortas)
-        30 ml de tintura madre de la planta
-        Azúcar impalpable, cantidad necesaria
-        Colorante vegetal (que se usa para repostería)
Preparación:
Mezclar de a poco la pasta y la tintura (en este caso se usó de llantén). Se amasa, mezclando con el colorante y azúcar impalpable. Se agrega azúcar impalpable hasta que la masa no se pegue más a la mesada. Estirar con palo de amasar, cortar con moldecitos como pastillas. Dejar secar.
 
Uso:
Duran un año.
Te “toma” (masticado, que es rico) 3 veces por día.
 
 
 
RECETA BÁSICA PARA HACER TALCOS
a cargo de Pata, deshojadora de manzanillas
 
Materiales:
-yuyo seco o tintura madre o infusión o cocimiento de la planta
- maicena (fécula de maíz)
 
Preparación:
a)    Con yuyo seco:
Machacar la planta, tamizarla (pasarla por un colador) y mezclar una parte de la planta con dos partes de fécula. Envasar y rotular.
b)    Con líquido (tintura madre, infusión o cocimiento de la planta)
Colocar fécula en un plato y mojarla sin empapar. Dejar secar bien y moler. Envasar seco y rotular.
La tintura se hace con alcohol de 70 grados o al 70% (es decir 7 partes de alcohol y 3 partes de agua): para hacer un litro de tintura, se colocan 700 cc de alcohol y 300 cc de agua, con 400 gramos de planta fresca o 200 gramos de planta seca, 7 a 10 días, y luego se cuela y se usa.
Se puede hacer talco de jarilla para los hongos, el mal olor de los pies, las paspaduras. O ajenjo para el mal olor de pies. De 7 venas o llantén como antiinflamatorio, antimicótico, antiséptico y cicatrizante en heridas húmedas. La caléndula como cicatrizante, para paspaduras y hongos. La malva para alergias, irritaciones, hongos, hemorroides, inflamaciones.
 
Luego de la cena (choripanes con ensalada de yuyos), vimos “películas”: una presentación audiovisual que armó Pata con fotos disponibles de varios enredados, relatando en imágenes la historia de la red, y luego la película sobre semillas del grupo ECO de Misiones. Al terminar, Dany Mansilla, cantautor de Zapala, dio un recital, y las chicas del coro de Plottier aportaron sus canciones.
 
El sábado se inició con el saludo al sol, es decir ejercicios de yoga a la orilla del arroyo Covunco. Luego del desayuno, nos reunimos en 4 grupos a leer los Principios Fundamentales de la Red y a pensar si es necesario o no agregar algo, modificar, simplificar o desglosar el contenido.
Como conclusiones –por el momento provisorias- surgieron éstas:
-        Cada grupo intentará pasar a “sencillo” el texto, o parte de él, algo así como ya venían haciendo los Deshojadores para leerlos en el programa de radio.
-        No hablar más del “rol de la mujer”, reemplazándolo por el “rol de la familia”, ya que más que hablar de feminismo como reacción contra un modelo de sociedad patriarcal, promovemos un modelo “matrístico”, en donde frente a la competencia, la dominación y la destrucción,  exista la cooperación, la solidaridad, la creatividad y el vínculo nutricio.
-        Dejar asentado que frente a la conquista y el avasallamiento de la madre tierra, promovemos la armonía de “ser naturaleza”. Por eso, en lugar de confrontar proponemos cooperar. En lugar de arrebatar, compartir. En lugar de “luchar contra”, “vivir a favor”.
Es bueno contar un poco la historia de estos principios, ya que los mismos fueron tomados de la Red Argentina de Salud y Plantas, quién a su vez los había tomado de la Red de Plantas Medicinales de América del Sur. Por eso, por ejemplo, la parte del rol de la mujer suena muy “feminista”, porque se basó en esa mirada de género de la primera versión original. Hay que reconocer que es difícil armar un texto adaptándolo de otro y en ese lío nos metimos. En su momento, Laura Duarte nos sacó del atolladero,  adaptándolo, reescribiéndolo. Pero desde hace un tiempo, los enredados venimos sintiendo la necesidad de revisarlos e irlos adaptando a las nuevas necesidades y realidades.
 
Luego del almuerzo (empanadas) armamos la feria de intercambio de semillas, plantines, preparados varios, souvenires, saberes. Pese a que había sido invitada la comunidad de Mariano Moreno y Zapala, y se había difundido la invitación, asistieron pocas personas de afuera de la red, y se integraron a nuestra actividad con toda la buena onda. Continuamos la actividad con el taller de semillas, coordinado por Rita y Miguel, en grupos.
A continuación, el informe elaborado por ellos mismos.
 
Nos reunimos durante la tarde para reflexionar alrededor del tema semillas. Para facilitar la reflexión y participación de todos y todas se organizaron grupos alrededor de la misma planta como convocante.
A partir de ahí se trabajó en algunas preguntas que nos permitieran evaluar las modificaciones a nuestro entorno y costumbres y que relación tiene esto con las semillas.
Las preguntas sobre las que trabajamos fueron:
  • ¿cómo era el paisaje hace 30 años? ¿y ahora?
  • ¿que comíamos? ¿cómo o donde se conseguía la comida?
  • ¿cómo nos curábamos?
  • ¿a qué jugábamos?
  • ¿qué y cómo sembrábamos?
Resultados de la reflexión grupal
 
 ANTES - ¡¡¡Lindos los tiempos diantes!!!
 
¿COMO ERA EL PAISAJE?
Aquí dividimos en Rural y Urbano porque había gente de los dos lugares en el mismo grupo y contaban realidades distintas.
Espacio Rural
No había luz eléctrica, asfalto, servicio de agua corriente, televisión, teléfono, ni radio FM. En algunas casas tenían una radio que el padre prendía para escuchar algunas cosas, cuidando el gasto de las pilas. Las casas eran de adobe. Se fabricaban los ladrillos y también el adobe. Las dependencias estaban separadas, sin gas, todo era a leña. Las letrinas estaban lejos de las casas. Todas las casas tenían parras. Los colchones eran de lana de oveja. Se compraba la tela y la madre hacía los colchones y almohadas. Las frazadas de telar, se usaban mantas en vez de cubrecamas con estilos araucanos.
Todo se compraba en el almacén de ramos generales, no había variedad de negocios.
El transporte se limitaba a mula, a carro, caballo o a pie.
Solo había escuela primaria, una escuela rancho, sin secundaria.
La vestimenta era distinta para hombres y mujeres. Las mujeres no se podían poner pantalones, tenían que andar siempre en pollera. La ropa era tejida y no existía la fibra sintética. Los hombres usaban rodilleras. Se envolvían los pies con trapos y un cuero de suela.
La gente era más solidaria, más familiera. Había más comunicación entre vecinos a pesar de que estaba lejos una casa de otra, a veces más de un kilómetro. Realizar la señalada, preparar el tomate en conserva daba pie para una reunión familiar.
Se practicaba la transhumancia (cambiar animales de un lugar a otro con mejores pastos) como medio de vida.
Si había que comunicarse, hacían un fuego y humo para que a la distancia se le viera. Por ejemplo si se perdían algunos animales, se salía solo y si se lo encontraba se hacía el humo para que fueran a ayudar. Lo mismo si pasaba algo en la casa. A veces se comunicaba con la radio de la policía de localidad en localidad.
Nevaba mucho, fríos crudos. Los ríos eran más caudalosos. Había muchos árboles, y poca gente. Los campos se organizaban en chacras.
Espacio Urbano
En el barrio que vivía había asfalto y calles de tierra, con luz, gas envasado, teléfono y televisión. Casas bajas sin edificios. Las dependencias estaban todas juntas con patios amplios. Casas antiguas de techos altos. La abuela vivía en la zona suburbana, el campo, aunque quedaba muy cerca.
Se veía el cielo. Arboledas en la calles. Pocos vehículos. Se escuchaban las Campanas de la Iglesia.
La gente era más familiera, se reunían para festejos y se hacían muchos. Se reunían en la cuadra cerrando el tráfico para hacer las fiestas.
Había varias escuelas primarias y secundarias.
En las ciudades grandes o en las cercanas a grandes poblaciones había edificios bajos, casas bajas y viejas con patios o terrenos en el fondo, muchos con mini huerta o gallinas. Había agua de pozo con bomba, luz eléctrica, gas envasado en garrafa, cañerías de agua interna que venía del tanque. Había calefón. Estufa a gas envasado. Calles de tierra y de asfalto. Más vehículos y transporte de colectivo. Había poco ruido, más espacios, más baldíos.
En las poblaciones petroleras había agua corriente, pocos comercios, verdulería, panadería, proveeduría de YPF. Las escuelas eran escasas. La ropa la cosía la mamá, todo era hecho por la madre.
Los adultos cuidaban a todos los chicos de la cuadra, todos te conocían y sabía de qué familia eras. Los vecinos se cuidaban entre sí.
 
¿QUE COMÍAMOS? ¿CÓMO O DONDE SE CONSEGUÍA LA COMIDA?
Rural
La dieta era más equilibrada. Todo era más sano, orgánico. Se preparaba todo en la familia, escasos comercios locales (ramos generales) y lejos.
Se preparaban los alimentos (charqui, granos) para el invierno. Se hacía la manteca, el queso, los jabones de lejía. Recuerda que la madre conservaba los huevos en un líquido (no sabía el nombre). Se hacía la fécula de trigo germinado, para medicación. Dulces caseros, dulce de leche, conservas para el invierno. Se amasaba el pan y todos los fideos.
Se pescaba. Se ordeñaban las vacas. Se machacaba el maíz y se hacía la comida. Chuño de papa, leche, pollos, ñaco del pavo. Zapallo asado, mazamorra, choclo, arvejas, habas, condimento con canela, sopa, embutidos. Se usaba toda de la vaca. Se aprovechaba todo lo cercano. Se hacía trueque. Venta de hierbas a los negocios, Se compraban los vicios: Yerba, azúcar. El chicle era un lujo.
 
Urbano
 En algunos casos la comida era realizada con los alimentos de la quinta de sus abuelos, leche de la vaca directamente.
En otros casos la comida se compraba, hasta que se tuviera una chacra o huerta, y entonces casi todo provenía de ahí. Era más orgánico y entonces compraban poco.
Se compraba en los negocios, en la feria del barrio, la panadería, pasaba un verdulero del campo vecino o el lechero con la vaca a pie o en un camioncito con la leche recién ordeñada. Pero también se hacía en forma casera. Se hacía comida casera pero las comunes, porque a mi mamá no le gustaba cocinar. Algunas veces fideos caseros o ñoquis o canelones. Los dulces y conservas se compraban. Mi abuela hacía tortas caseras. Se comían “frutas prestadas” en cualquier esquina (Plottier).
 
¿CÓMO NOS CURÁBAMOS?
Rural
La medicina era casera, natural, sin hospital, había matronas, y un médico que estaba en otra localidad, más o menos 15 km, al que se iba ante enfermedades importantes, las enfermedades comunes las controla-ba la madre con los remedios naturales, yuyos. Había muchos muertos semanales, principalmente niños por falta de vacunas y las mujeres por problemas en el parto.
 
Urbano
Se usaba tanto acudir al doctor como a la medicina casera.
En donde había hospitales se usaban solo en casos extremos. Los partos se atendían en estos y en las unidades sanitarias. Había consultorios pero con escasos medios. El médico hacía hincapié en la lactancia materna.
Había médico de cabecera, que venía a la casa, y se ocupaba de traer los remedios.
Los remedios se compraban.
También existían los curanderos que eran respetados.
“Mi abuela tomaba yuyos (así le decíamos nosotros). Lo único que recuerdo como casero era los vahos (inhalación) con eucalipto en agua caliente o los té (creo que común) para el dolor de estómago, y el barro en caso de picadura de abejas.”
Los remedios caseros eran preparados con yuyos por la abuela y/o la mamá o la curandera. Ej. cataplasmas, Nalca para la espalda, poleo para el dolor de la panza, barro en las heridas, ruda para los nervios en las manos, llantén molido y tostado.
La atención del parto era con parteras o parteros.
 
¿A QUE JUGÁBAMOS?
Rural
Jugaban en el río, en el campo. Los juguetes eran caseros, se jugaba a la payana, al tatetí, escondida, popa, autitos con latas de sardinas o picadillos, carreteles de hilos, pelotas de trapo, juegos con barro para armar casitas y muchas cosas. Había pocos juguetes comprados pues eran muy caros.
Los niños trabajaban en el campo, había poco tiempo para el juego, solo los domingos se jugaba.
 
Urbano
Las muñecas eran compradas y finas, y los juegos eran más sanos, como la ronda, canciones, rayuela, popa, juegos en la calle, al aire libre, a la escondida. Mancha, muñequitas de tela, carritos de latas, bolita, al doctor, payana, martín pescador, a la muñeca, a la pelota.
“En frente de la casa había un gran campo sin cultivar, donde se podía jugar a la pelota, cazar mariposas. En mi caso también jugábamos a juegos de mesa en los días feos y durante las siestas para no hacer ruido. Trepábamos árboles. Armábamos cosas con madera y barro.” Había muchos terrenos baldíos que se usaban para jugar.
 
¿QUÉ Y CÓMO SEMBRÁBAMOS?
Se sembraba con arado a mano, de madera de fabricación propia, también con bueyes y caballos, muy pocos tenían arado de metal. Se sembraba también con pala, pico, bueyes, o con tractor.
 El padre fabricaba todos los herrajes para el arado y para los bueyes y caballos. Se usaba la cerda de caballo para hacer sogas y los cueros también.
No se compraban las semillas, se juntaban de las mejores plantas o si el fruto era el más grande o tenían los granos más grandes, se los juntaba y guardaba para el año siguiente. Recuerda que lo embolsaban con tela o guardaban en frascos de vidrio o envases con tapa.
Armaban la ristra de ajos y de cebollas ahumadas para que se conservaran mejor.
Había diversidad de semillas, variedades de maíz, zapallo, trigo. Había una planta llamada el “quakero”, similar al trigo (más fino), que se lo secaba, se lo aplastaba en el molinillo y de ahí asaban el “quaker” (no es como el de ahora que es avena). Había intercambio de semillas entre vecinos o con otras localidades.
La huerta familiar era realizada por las mujeres. Las semillas eran compartidas con los vecinos. Se regaba mediante acequias y/o canales y con agua corriente.
Se sembraba: acelga, habas, arvejas, ají, tomate, azafrán, soja, zapallo, papa, choclo, zapallito y se practicaba la rotación de cultivos. Se trillaba a mano.
 
AHORA: ¿Cómo es el paisaje, el lugar?
En general se concuerda que hay más casas, más edificios, más frutales en algunas zonas, más asfalto y vehículos. El transporte es más rápido, y hay más comunicación por teléfono o celulares, televisión.
En la zona oeste y norte, hay más árboles de pino y frutales. Cañerías en las casas, agua caliente, luz eléctrica, hospitales más cerca. Más escuelas, más gente.
También concordamos en que hay menos familiaridad entre los vecinos, menos comunidad, mucho individualismo. Mucho más ruido, más dependencia de comprar en grandes supermercados, que traen todo hecho, los alimentos menos nutritivos, menos comidas caseras.
En algunos lugares la forestación con plantas exóticas reemplaza a las nativas.
El paisaje ha ido cambiando. Se ha urbanizado mucho. Aumentó la contaminación por causa de las refinerías de petróleo. El trabajo rural se cambió por el turismo, y hay concentración de dinero que se está volcando a la construcción de casas de fin de semana. Donde antes había chacras ahora hay casas, lo que también provoca la tala de bosque nativo.
A la par hay signos de resistencia: Se lucha para tener más verde. El trabajo en la tierra como forma de volver a la naturaleza.
Se está volviendo a las artesanías. Salir de la rutina, recrear el trabajo.
Trabajar con la gente y para la gente.
¿QUÉ COMEMOS? ¿CÓMO O DÓNDE CONSEGUIMOS LA COMIDA?
Comida comprada, enlatada, en sobres, fiambres, verduras, carne, pastas. Supermercados.
Comprada, hay menos tiempo, menos elaboración de la comida.
Se come mas apurado, verduras con pesticidas, pollos inflados, gaseosas, refinados, golosinas.
La gente del campo compra en cantidades y almacena, hace cosas caseras. En algunos lugares se hacen hasta los quesos.
El Estado provee. Por comodidad no se hace lo de antes.
 
¿CÓMO NOS CURAMOS?
Remedios comprados. Automedicación, Atención impersonal, especialistas, en hospitales o control de salud.
Con yuyos, relajación, actividad física.
 
¿A QUE JUGÁMOS?
Casino, escondidas, caras mancha, pelota, bailar, Videojuegos, Internet, Cyber.
Hay terror a que a los niños/as les pase algo malo si juegan en la calle, o si van a comprar solos, inseguridad.
Ahora, a través de un proyecto los/as vecinos/as se organizan para tener espacios seguros de juegos en las plazas del barrio (Plottier).
 
¿QUÉ Y CÓMO SEMBRAMOS?
Respecto de las semillas, se han ido perdiendo las originales, más dependencia del INTA o Prohuerta.
Menos lugares en la zona norte y oeste para los animales de pastoreo, se achican los espacios de las veranadas o invernadas.
Más contaminación de ríos y tierras.
Semillas compradas y guardadas.
Antes se sembraba, ahora se ha perdido. Aparecieron los planes sociales
Aparecen Ferias de trueque por la crisis. La gente esta empezando nuevamente a buscar por crisis económica y espiritual.
Se siembran habas, porotos, cebollas, ají, perejil, papa, zanahoria, rabanito, maíz, trigo, apio, chalota, cebollino, espárragos, berro, hinojo.
 
CONCLUSIONES
Como conclusiones vemos que antes las comunidades eran autosuficientes en la producción de la comida, en la realización de sus casas, de los instrumentos para la labranza y siembra. No se dependía de los programas sociales para conseguir la semillas, se sabía como guardarlas y como reproducirlas.
Las relaciones entre vecinos/as se fortalecían en el trabajo comunitario: en las mingas y señaladas, en la elaboración de conservas. En la búsqueda de los animales perdidos.
Se ayudaban porque se necesitaban. La seguridad alimentaria dependía en gran medida del prójimo.
Había más espacios comunes que eran aprovechados por todos/as para jugar o sacar frutas.
Ahora el asistencialismo del Estado a través de los planes sociales o de la entrega de semillas a través del Inta y la acción del mercado ha creado dependencia en la accesibilidad de la comunidad a la comida, a la salud y a la semilla. Así como tenemos uniformidad en lo que comemos, en lo que nos recetan para curarnos, también sucede en lo que sembramos o nos dejan sembrar. El mercado nos vende solo una escasa variedad de verduras y frutas destruyendo así las variedades que se sembraban antes en las huertas y los campos. 
El consumismo nos vende comida chatarra para comer solos, rápido y de parado. Nos vende productos para que nos quedemos en casa: tv, dvd, celular, teléfono, computadora, estimulando así el individualismo que impide que nos juntemos con las y los vecinos en la calle para festejar, para trabajar juntos, para organizarnos. Que nos dice que tengamos miedo del Otro, del que no es como nosotros.
Esta entrega de poder por comodidad o por avasallamiento del sistema que nos dice que no hay opción, que hay que sembrar pinos en lugar de cuidar el bosque nativo, que en lugar de mantener las variedades de semillas hay que sembrar monocultivos transgénicos con mucho pesticida, que mejor petróleo o minas a cielo abierto que agua potable, está produciendo una alta contaminación y depredación de la tierra y la naturaleza toda, centralización de la riqueza, exclusión de la tierra y hacinamiento de las y los que quedan formando parte de los pobres necesarios para que este sistema siga funcionando.
Como decía una señora de Chos Malal, Doña Neiva, “nosotros tenemos mucho conocimiento”, eso también quiere decir que podemos, que tenemos las herramientas para recuperar nuestras formas de curarnos, de guardar y mantener las variedades de semillas que nos permitan una dieta completa y balanceada, que sabemos como cuidar la tierra, el agua, el aire, los árboles, las plantas, a nuestra comunidad. Que sabemos CUIDAR LA VIDA.
Y como dijo Adriana LA VIDA SOLO SE DA EN LA CONFIANZA , confianza en que podemos, en que sabemos, en que somos parte de la Naturaleza.
 
PROPUESTAS para la RED:
  • Apuntalar la formación de banco de semillas o semilleros.
  • Organizarnos y producir
  • Red de semillas
  • Feria de intercambio de semillas
  • Reconocer lugares donde encontramos semillas para intercambiar y solicitar, armar una micro red.
  • Llevar semillas a ferias locales para intercambio.
  • Recuperar el conocimiento popular acerca de la conservación de las distintas semillas.
  • Recuperar la transmisión oral de los conocimientos populares.
 
Analizar críticamente el pasado, ver lo que hacíamos, qué de aquello nos sirve en el ahora, qué no, ver que cosas podemos recuperar y/o mejorar de aquello, es también parte de la tarea a realizar.
También surgen de la reflexión del presente algunas acciones que ya se están tomando, algunas cosas buenas que ya nos están pasando, que ya estamos haciendo, como este Encuentro, por ejemplo.
Aprovechamos para agradecer la calidez y el cariño con los que hemos sido tratados. Nos vemos en Chos Malal.
RITA Y MIGUEL - semillas_para_la_vida@yahoo.com.ar
 
 
Luego de la cena tuvimos nuevamente recital de Dany y de Silvia y Sabina.
 
El domingo saludamos nuevamente al margen del arroyo al sol, desayunamos y realizamos la ronda de evaluación del encuentro.
 
Ronda de cierre y evaluación del encuentro:
El domingo 30, luego del saludo al sol en la playa, el avistaje de aves con la guía de Sandra, el desayuno en grupos espontáneos con mate y lo traído por cada cual, nos reunimos en ronda para escuchar informes de enredados que anduvieron lejos representando a la red, y luego evaluar el encuentro. Esto fue lo que dijimos:
Sandra, de San Martín de los Andes: estuvo en Porto Alegre, Brasil, en setiembre, en un curso de formación de activistas, donde presentó a la Red Jarilla y también lo que hace en su trabajo (Educación) con plantas saludables. Hubo 50 asistentes al curso, de ellos 12 eran argentinos. Hubo representantes de Bolivia, Colombia, Venezuela, Ecuador, Guatemala Australia, El Salvador, México, y por supuesto Brasil. Hubo conferencias, paneles, debates acerca de la “salud como derecho humano”, la “salud en manos de todos”. Una propuesta innovadora que llamó la atención fue la de una odontóloga brasileña que atiende a niños discapacitados, con la colaboración activa de sus madres, quienes abrazan a sus hijos mientras ella trabaja desde una ubicación diferente a la habitual, desde atrás de la cabeza, utilizando un espejo. Había gente de una radio comunitaria de Chiapas. Todo con traducción simultánea al español, portugués e inglés. También recuerda con emoción las charlas informales con los compañeros del grupo, y una en particular con Angélica (colombiana de la zona del Cauca), que le contó la importancia del fogón en el centro de las casas, formado por piedras donde cada una de ellas representa a un miembro de la familia. Debajo de ella se coloca un poco del cordón umbilical al nacer, porque en realidad el padre come un poco de ese cordón como una manera de estar ligado a su hijo. Y cuando hay problemas con un adolescente, cambian las piedras de lugar. Otra cosa novedosa fue que en Brasil la comunidad decide como se reparte el presupuesto, y con respecto a la atención en salud, se ejerce un control social del sistema de salud por parte de la comunidad.
Esta actividad estuvo organizada por el Movimiento Mundial por la Salud de los Pueblos, que se inició con la primera asamblea en Bangladesh en el 2000, otra en Cuenca Ecuador, en 2005, y la próxima será en Sudáfrica en 2010. Sandra apoyó una declaración a favor de los campesinos de la zona del Cauca, Colombia. Lo hizo a título personal, no se animó a hacerlo por la red. Propone conversar en la próxima reunión de delegados sobre la adhesión de la Red Jarilla a este movimiento. Ofrece compartir el material bibliográfico que trajo.
Adriana, de Zapala contó que estuvo en Cuba, en un congreso de Naturosalud, donde participó presentando una conferencia llamada “otra “fitoterapia” es posible”. Ante la incorporación de las “plantas medicinales” en el sistema de salud cubano, explicó que en nuestro país eso no está aceptado y nos corremos de ese espacio institucional al espacio popular, y dentro de éste al doméstico, donde fortalecemos la recuperación de prácticas y saberes ancestrales validados por siglos de uso, y su transmisión transgeneracional. No hubo un eco visible ni debate alguno. Ellos han fortalecido mucho la investigación científica de las plantas y sus principios activos, y presentaron resultados en este evento. De todos modos quedaron lazos muy estrechos, que seguramente se mantendrán y fortalecerán.
 
El grupo de San Martín de los Andes entregó a LaBanda de los Yuyos de Plottier el herbario de la red hasta el año que viene. Durante ese tiempo, tendrán la tarea de ir completándolo con plantas de esa zona. En el próximo encuentro regional, será dado a otro grupo.
 
Comenzamos la evaluación:
-        Carolina de Chos Malal agradece haber compartido estos 3 días; se lleva mucho conocimiento, le gustó conocer a todos, y desea estar el año que viene.
-        Marisa de Chos Malal, se va con muchas cosas para procesar, luego de la mucha escucha en algún momento le caerá la ficha. Está feliz.
-        Rolando Barahona de Junín de los Andes dice que le gusta venir, porque le sirve y aprendió bastante, las compañeras de su grupo lo apoyan mucho. Está muy agradecido, se va contento y con toda la alegría.
-        Carlos, de Puelo (Chubut), viene por primera vez a un encuentro, y tiene todo por delante, se inicia como nuevo enredado, le encantó el tiempo que compartió con todos, se va enriquecido. Todo fue muy amable y amoroso, fue como una fiesta.
-        Vanesa de Chos Malal está contenta, se lleva muchas cosas en la cabeza. Conoció gente que capaz no vea nunca más o quizá si. Agradece.
-        Miguel, de Marcos Paz (Buenos Aires) está agradecido por haber podido venir. Haber participado calienta un poco el corazón. Agradece por el amor que circuló.
-        Erman, de Zapala, está contento. Le gustan las plantas, a su madre le gustan también, ella hacía huerta y el traía agua en baldes desde 200 metros para regarlas. Ahora continúa con eso. Es la primera vez que participa del encuentro y está contento de conocer gente que también ama las plantas. Agradece haber participado en la organización del encuentro y de haber recibido a las visitas.
-        Delia, de Zapala, no está en la red, le gusto mucho conocer a todos, el amor de todos y su aliento.
-        Pata, de Rio Hermoso y Bolsón (Rio Negro), dice que en el taller de semillas observó que algunos decían "cuando yo era chico sembrábamos el trigo y hacíamos nuestra propia harina”, por ej.,  - y ahí las chicas de Chos Malal decían "en Chosma todavía se hace" y yo decía "en El Bolsón se está volviendo a hacer". Esto se repitió varias veces. O sea lugares donde se está dejando de hacer, lugares donde "todavía" se hace (esta palabra deja entrever que se empieza a perder) y en otros lugares se están recuperando esas prácticas. Eso la hace reflexionar sobre gran responsabilidad y oportunidad que tenemos de rescatar esas entrañables costumbres, al borde de perderlas, revivirlas. Celebra que estemos sentados todos en un mismo encuentro: la abuelita y el vecino recordando, las chicas jóvenes con sus observaciones precisas y los "hippies agricultores orgánicos" practicando las viejas costumbres por primera vez, con respeto y con intención.
-        Alicia de Las Coloradas dice que está sola allí, con esperanzas de volver a hacer un grupo. Recarga sus pilas acá. Viene con su familia.
-        Sandra de San Martín de los Andes dice que le gusta volver a ver a todos una vez al año, es una fiesta, una gran alegría. Está especialmente contenta de poder unir las aves con los yuyos que son sus dos pasiones. Agradece.
-        Marcela de San Martín de los Andes rescata la fraternidad vivida. Le gustaría que todos los grupos colaboren en la producción del programa radial, por carta, mail o teléfono, con recetas, relatos de actividades de la red a difundir. Está contenta por haber participado.
-        Eduardo de Zapala dice que lo nuevo es que la red desbordó los principios, porque la red no ES sino que va siendo, y hay que adaptarse para evitar que los Principios limiten. Se amplían las actividades en la lucha contra la contaminación, que incluye las salas de juego, la prostitución, y los grupos participan en la sociedad, así que los principios deben adaptarse. El eje está bien colocado hacia la vida: las semillas. Llama a prestar más atención a lo que comemos, cambiar la alimentación incorporando yuyos. Somos capaces de hacer cosas sin recurrir al estado, no necesitamos salvadores de quienes están en el poder. También comenta que no tendríamos que haber pedido apoyo (colchones) al ejército que torturó y mató. Está contentísimo. Sabe que tiene que aprender como “jefe de cocina” y pide que para la próxima lo reemplacen en esa tarea.
-        Elisardo, de Zapala, estaba preocupado y temeroso de que las cosas no salieran bien, porque hubo muchos contratiempos, pero nos estamos demostrando que somos capaces de hacerlo sin recurrir a la política. Se puede. Es cuestión de tiempo, de ser perseverantes. Agradece a todos que hayan venido y haber tomado lo que les pudimos brindar, desea que tengan buen regreso.
-        Alicia de Zapala agradece a todos por haber venido, a Adriana por la confianza depositada en el grupo, y comparte con Eduardo y Elisardo lo dicho. Aclara que “tuvimos que buscar colchones allí porque no quedaba otra”. Agradece a Delia, y promete aprender a hacer fideos de ortiga, pese a que detesta la cocina. Ama las plantas, la natualeza, estar al aire, sentir la energía del lugar y de todos los presentes. Dice que cargó las pilas para rato y por eso agradece. Desea a todos un buen regreso.
-        Rita de Marcos Paz (Buenos Aires) dice que para ella la fecha de los encuentros de nuestra red es importante y siempre la tienen en cuenta aunque no puedan venir. Este viaje ha sido especialmente importante, fueron al sur y este es el broche de oro luego de conocer las bellezas de la mano de Carlos y de Pata. Es hermoso reencontrarnos con los conocidos. Espera que el taller de semillas sea útil porque está armado desde otra realidad. Agradece.
-        Hebe, de Villa El Chocón se hace eco de lo que dijeron los demás., Está cada vez más contenta y cómoda, cada vez tiene menos miedo a no saber, es más ya no le importa. No trae cosas, y nadie le hizo sentirse incómoda. Se siente protegida y con alegría, unida a las plantas, a otras cosas y entre nosotros. Circula mucho afecto. Viene cada vez con menos expectativas y todo surge y sale bien. Los organizadores tienen también menos expectativas. Con solo estar juntos, ya está…
-        Leticia de Neuquén disfrutó muchísimo. Se va con ganas de aprender cosas y ponerlas en práctica. Necesita hacer reconocimiento de yuyos y es la primera vez que come yuyos. Le gustó mucho el saludo al sol. La estimuló a venir el saber que había un espacio para los niños, que pensemos en ellos, por eso vino con su hijo. Es un encuentro relajado en el que no hay que estar a las corridas, sin estrés. Está contenta.
-        Luisa de Neuquén está muy contenta, se sintió bien, está feliz. Siempre fue yuyera. Agradece a todos los que ocuparon de que estuviéramos bien, durmiéramos bien.
-        María de Neuquén pide disculpas si el primer día estuvo muy atenta a su nieta, ayer anduvo más libre y hoy ni la vio. Le costó. Esto vivido acá es irremplazable. Encontrarse con personas que conocen a sus padres, haber hablado con Rolando, que también es de Pilo Lil y tal vez haya conocido más a su familia que ella misma, le hizo muy bien.
-        Elbia de Zapala dice que tuvo un poco de miedo desde la organización. Durante el encuentro estuvo mucho afuera. Le gustó el taller de semillas, porque son pocos los espacios para hablar de cómo eran las cosas antes. Fue bueno que la municipalidad no nos haya apoyado, porque vimos que pudimos hacerlo solos. Ellos hacen política con lo que nosotros hacemos. Siente el compromiso con otros desde el corazón. Agradece a los que vinieron.
-        Griselda de Junín de los Andes comenta que los compañeros del grupo no pudieron venir pero ella está registrando para ellos. Es el segundo año que viene. No conocía la existencia del herbario, y propone hacerlo circular cada 6 meses. Respecto al debate sobre los colchones, dice que fue impagable haber podido dormir recómoda y calentita. Propone que la reunión de delegados se haga en Junín. Este encuentro fue espectacular, se siente recargada para trabajar con el grupo y salir a la calle con ellos. Si bien se juntan una vez por semana, a veces no lo hacen. Se propone salir a promocionar las plantas, el conocimiento y el intercambio. Da un infinito agradecimiento a los organizadores que estuvieron siempre al servicio de todos, colaborando permanentemente con todos. Resalta la colaboración solidaria de todos, y el aprendizaje de todos para todos. Estuvo muy bueno.
-        Ana de San Martín agradece la presencia amorosa de todos y desea a todos lo mejor.
-        Ruth de Chos Malal dice que fue enriquecedor, agradece y promete que seguirá enredada.
-        Rosa de Chos Malal se lleva algo hermoso, agradece.
-        Neiva de Chos Malal dice que la delegaron para acompañar a las señoras que vinieron en el móvil de la Zona Sanitaria III. Seguirá en la red. Agradece la atención recibida y haber podido venir con su mamá. Conoció a un “chico” que tiene su abuelo en la zona. Está contenta, llena de energía. Le encantó el modo de trabajar. Esta red es de todos, todos participamos. Se sintió muy integrada, se sintió parte, y no visitante.
-        “La Nona”, de Chos Malal está contenta, la gente es muy buena, muy cariñosa.
-        Sofía de Chos Malal está muy contenta y agradecida por los mimos y la sabiduría.
-        Liliana de Plaza Huincul comenta que su grupo, Tomillo, parece disperso pero demostró con su aparición en la presentación del libro de Adriana que está, y nos transmite el saludo de sus integrantes. Está muy feliz y agradecida por conocer gente nueva y linda. Agradece la organización, reconoce que hay un trabajo previo fuerte. Todos debemos ser organizadores. Comenta que llevó a su hija al segundo y tercer encuentro, y que en este caso fue María Eugenia quien la trajo a ella, pese a sus compromisos de trabajo. Su hija está integrada a las actitudes de defensa ecológica. Propone hacer la próxima reunión de delegados en febrero. No está de acuerdo con el asunto de qué historia tiene los colchones, “yo le pongo mi historia, y se resuelve con amor”. Propone continuar con lo del yoga y las aves, que es enriquecedor.
-        Betty de Plottier dice que recarga las pilas para el resto del año. Agradece muy especialmente al marido de Sabina por haberlas llevado en auto. La llena de orgullo ser parte de algo tan grandioso como es la Red. Siente un poco de pena porque un compañero iba a dar las danzas circulares pero no pudo venir. Agradece al grupo Malva por todo lo que hicieron, no es fácil, hay que comprometerse, darle tiempo para que salga bueno, y esto salió hermoso, felicita al grupo. Y augura: “nos encontraremos”.
-        Sabina de Plottier, agradece a todos, también por “la generosidad con que nos escucharon cantar”. Está muy contenta por lo vivido, por la gente que conoció, y agradece a Betty por haberla arrastrado, y al marido porque la apoya en todo. Está satisfecha porque recuerda el uso de remedio de plantas cuando era chica; vivían en Lolog en los 50 y tomaban tecitos: revivió lo de su infancia.
-        Silvia de Plottier pide disculpas porque no participó demasiado. Hacía 40 años que no volvía a su pueblo (Mariano Moreno), estuvo un poco ajena. Da un grandísimo agradecimiento a Malva por lo brindado, agradece el apoyo. Lamenta que los compañeros se hayan perdido esto. Se ha sentido como en familia. No hay como agradecer a los Malva lo bien que se sintió. Pide un gran aplauso para el grupo Malva, y desea poder retribuir esto.
-        Graciela de Neuquén propone que en los encuentros se incluya una caminata al campo para reconocer yuyos. Escuchó que un grupo de personas esperaban ese momento. Se pregunta cómo hacer para que los nuevos puedan conocer las plantas del lugar. Le pareció bueno el proceso de rever los principios, ya que primero está la vida y después la teoría. No fue una tarea encomendada a la “cabeza” de la red, que es algo vivo que está en camino y se va viendo en la caminada, sino de todos. Le llama la atención la gratuidad en todo, lo compartido, nadie se quedó cuidando su puestito cuando fue el intercambio en la feria del sábado. Este gozo permite creer que en la sociedad se puede hacer algo diferente. Agradece al grupo organizador, porque se sintió en casa. (Pata acota que la red jarilla no tiene cabeza)
-        Querubina de Chos Malal está contenta, dice que fue maravilloso cómo el grupo Malva los atendió, se sintió bien, como en familia, y pudo hablar. Mil gracias, lleva a todos en el corazón.
-        Elisa de Chos Malal dice que cada vez se lleva algo nuevo. Ahora aprendió a hacer caramelitos. Dejó sus 7 hijos para venir. Le gustaría que alguna vez se haga el encuentro en su pueblo. Pide una bendición para todos los que estuvimos y los que o pudieron venir.
-        Silvia de Neuquén dice que el peso de ser la secretaria es muy fuerte, hay veces en que quiere delegar la tarea, agradece porque “me aguantan mis mañas y excesos”, pide disculpas por ellos, dice que se relajó el 50% de lo que se había propuesto, trató de no preocuparse porque todo saliera bien, agradece a Malva por haberle ayudado en eso y a todos por ser buenos. Dice que es su naturaleza que la domina, pero va aprendiendo, ya van 6 años. Tal vez algún día se pueda hacer un encuentro en Neuquén. Mientras, trata de colaborar con cada grupo que organiza. Sabe que la perfección no existe, y se va relajando.
-        Flor de Catriel comenta que siempre está comunicada con Silvia, y que siempre sale con ella cuando hay que viajar. Agradece a Malva por juntar semillitas, por lo que se va fortalecida. Cada semillita se va a ir a fecundar en cada pueblo en que estamos. Trabaja en APS (atención primaria de la salud) y esto es salud nuestra y de las plantas. Desea fuerzas para Silvia, agradece a Malva por habernos atendido tan bien.
-        Maria de Catriel está contenta y agradecida.
-        Nelson de Cutral Có vino a este su primer encuentro. Creyó que venía a hacer un curso de plantas medicinales, y tuvo muchas dificultades para venir. Recién el viernes a las 13 hs. le dijeron que estaba autorizado, y por eso llegó a las 16 hs. a Mariano Moreno. Al llegar le consiguieron lugar para dormir y se encontró con la novedad de que esto fue un compartir. No toma ni conoce de plantas. Agradece haber recibido el espacio para integrarse.
-        Adriana de Zapala agradeció a los presentes, y rescató un nuevo aprendizaje a partir de lo ocurrido con la ensalada con aloe que provocó algunas descomposturas: alguien dio la idea y trajo plantas, y otra persona hizo la preparación sin saber que había que quitarle la pielcita. Este es un ejemplo de cómo la transmisión puede generar malos entendidos, que debemos evitar porque estamos en la mira de quienes no quieren que crezcamos en autonomía, libertad, responsabilidad, reciprocidad, solidaridad. Aclara que el certificado tiene el logo de la Sociedad de Medicina Rural porque desde el primer encuentro la SMR siempre colaboró con los certificados y con el secretario que ayudó en 4 encuentros a inscribir a los asistentes. Aclara también que la venta de los almanaques no nos gusta pero que hubo que pagar el papel y la tinta y por eso se pide una colaboración. También las calcomanías se cobran 3$ porque las hizo hacer el grupo de la radio (Deshojadores de manzanilla) para aportar a la Radio Wajzugun que no recibe aportes. Hubo un malentendido con jabones que se cobraron, y todo esto que se cobra en realidad genera muchas contradicciones y malestar, por eso se aclaran los casos puntuales. Comenta que este encuentro podría decirse que fue declarado de desinterés municipal, pero que el grupo agradece a los trabajadores del Balneario por su colaboración y apoyo, a Alejandro del grupo de montañistas por ocuparse del cañón aunque al final no lo prestaron, a Claudia por la computadora a último momento, a Dany Mansilla por los dos recitales, a Graciela la profe de yoga por darle un rato a los chicos, a Delia por cocinar, a los visitantes por venir, a Rita y Miguel especialmente por haber venido a trabajar (diseñar, coordinar y a futuro sistematizar el taller de semillas). Una vez más la emociona ver a los chicos integrados, en armonía, la pasan bien, van incorporando otro modo de disfrutar compartiendo con los grandes, es esperanzador y es un gran placer contar con ellos año tras año.  
De esta evaluación final surgieron las siguientes propuestas a tener en cuenta para los futuros encuentros regionales, las que fueron acordadas por todos:
- Salir a reconocer plantas del lugar, antes de alguna de las cenas, y luego en el boletín describir por lo menos dos en profundidad.
- Taller de preparado de jarabes y cremas.
- Proyectar películas después de alguna de las cenas.
- Sostener la idea de no hacer la reunión de delegados dentro del encuentro.
- Seguir con la pizarra para que cada cual se anote en las tareas colectivas de poner la mesa, levantar, cocinar, lavar los platos, etc.
 
Nuestro semillero: hijos, sobrinos, nietos…
Hubo actividades pensadas y diseñadas para los chicos, de las cuales se pudieron poner en práctica un taller de avistaje de aves (que contó con una clase teórica con ayuda de un power point, luego el uso de prismáticos y las guías de campo para hacer, finalmente, la caminata de reconocimiento) , yoga para chicos y por lo demás, los chicos estuvieron todo el tiempo entretenidos, se reencontraron los ya conocidos, algunos pescaron y comieron lo pescado, jugaron mucho y se integraron a algunas actividades. Los grandes creemos que la pasaron muy bien. Y eso nos pone verdaderamente felices.
La sorpresa del  sketch y una reflexión final… Durante el almuerzo final, apareció en “escena” un grupo de enredados que nos sorprendió con una colorida representación sobre transgénicos. Por ahí estaba el siniestro personaje de Monsanto con una cómica y antigua maquinita de echar “flit” a los rabanitos, lechugas y zanahorias. La reacción de los enredados fue como en la vida real: cuando te estás sentando a comer, te bombardean con informaciones cruzadas (el rabanito que pide socorro y los transgénicos que le dicen a la gente que cante con ellos). Algunos miran sorprendidos y tratan de entender, algunas doñas con buena intención son confundidas y cantan a favor del que envenena, y algunos no dan mucha bola porque están comiendo! El texto de la canción pergeñada para esta oportunidad fue:
 
Hoy venimos a decir
que los orgánicos van a morir.
a Monsanto vamos a adorar,
y al rabanito vamo a hacer cagar.
Y si usted algo quiere hacer
el culo tiene que mover.
No se quede paralizado
echandolé la culpa al Estado!
 
                              Las transgénicas de Chos Malal.
 
Próxima reunión de delegados de la red: 2º  o 3º sábado de febrero, buscando que no coincida con la Fiesta del puestero. Tranqui… averiguo este dato antes de la salida del boletín. Se solicita a los grupos locales o personas “desagrupecidas” ir pensando posibles ejes para el próximo encuentro regional, y llevarlos a esta reunión para conversar entre todos.
 
Próximo Encuentro Regional de la Red Jarilla: ¡El número siete!:  en Chos Malal del 23 al 25 de octubre de 2009.
 
 
Para comunicarse con nosotros, pueden escribir a Silvia Ruiz, secretaria de la red, a la siguiente dirección electrónica: red.jarilla@gmail.com o llamarla al teléfono 0299-4439805
Para hacer un aporte al programa de radio, escriban a la casilla programadeshojando@gmail.com. También pueden llamar al teléfono 02972-426893 durante la mañana o al t.e. de la radio (02972-428733) en el horario de salida al aire, los días miércoles de 21 a 22 hs.
 
Para escuchar el programa por Internet, seguir estos pasos:
-        ingresar a www.cotemax.com.ar
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