Internacionales » DECLARACION DE BANGLADESH - 2000

Última actualización: 12/06/2009

DECLARACIÓN PARA LA SALUD DE LOS PUEBLOS
 

PRESENTACIÓN

La salud es un asunto social, económico, y político, y sobretodo es un derecho humano fundamental. La desigualdad, pobreza, explotación, violencia e injusticia están a la raíz de la mala salud y de los muertes de las pobres y marginadas. La salud para todas significa que los intereses poderosos tienen que ser cuestionados/disputados, que la globalización tiene que ser opuesta, y que las prioridades políticas y económicas tienen que ser cambiados drásticamente.

Esta declaración se construye sobre perspectivas de gente cuyas voces raras veces o casi nunca han sido escuchadas antes. Estimula a la gente a desarrollar soluciones propias y a apoyar autoridades locales, gobiernos nacionales, organizaciones y corporaciones internacionales confiables.


VISIÓN

La equidad, el desarrollo ecológicamente sostenible y la paz son los ejes centrales de nuestra visión de un mundo mejor - un mundo en el cual una vida saludable para todas sea una realidad; un mundo que respete, aprecie y celebre toda vida y diversidad; un mundo que permita el florecimiento de los talentos y habilidades para enriquecer uno/a a otro/a; un mundo en lo cual las voces de los pueblos guíen las decisiones que afectan nuestras vidas.

Hay más que suficientes recursos para lograr esta visión.

LA CRISIS EN SALUD

“La enfermedad y la muerte diaria nos enojan. No porque haya tanta gente que se enferma o porque haya gente que se muere. Estamos molestas porque las enfermedades y muertes tienen sus raíces en las políticas económicas y sociales que se nos imponen.”

(Una voz desde Centroamérica)

En décadas recientes, los cambios económicos a nivel mundial han afectado profundamente la salud de la gente y su acceso a atención en salud y otros servicios sociales.

A pesar de los niveles sin precedentes de riqueza en el mundo, la pobreza y el hambre se están incrementando. La brecha entre las naciones ricas y pobres, entre clases sociales, entre hombres y mujeres y entre jóvenes y ancianas, también se ha ampliado.

Una gran parte de la población mundial aún no tiene acceso a alimentos, educación, agua potable, saneamiento, vivienda, tierra y sus recursos, empleo y servicios de salud. La discriminación sigue prevaleciendo. Esto afecta tanto la incidencia de enfermedades como el acceso a la atención en salud.

Los recursos naturales del planeta están siendo agotados a una velocidad alarmante. La degradación ambiental resultante amenaza la salud de todo el mundo, sobre todo la salud de las pobres. Ha habido un aumento de nuevos conflictos mientras las armas de destrucción masiva aún son una amenaza grave.

Los recursos mundiales están concentrados cada vez más en las manos de unas pocas que se esfuerzan en maximizar sus ganancias privadas. La política neoliberal y las políticas económicas son hechas por un pequeño grupo de gobiernos poderosos, y por instituciones internacionales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Organización Mundial del Comercio. Estas políticas, junto con las actividades no-reguladas de las empresas transnacionales, han tenido efectos severos en las vidas, así como en las formas de ganarse la misma, en la salud y el bienestar de poblaciones tanto en el Sur como en el Norte.

Los servicios públicos no están satisfaciendo las necesidades de la población; se han deteriorado como resultado de reducciones en los presupuestos sociales de los gobiernos. Los servicios de salud han llegado a ser menos accesibles, más inapropiados, y distribuidos de manera más desigual.

La privatización amenaza con socavar el acceso a la atención en salud aún más y a comprometer el principio esencial de igualdad. La persistencia de la mala salud prevenible, el resurgimiento de enfermedades como tuberculosis y malaria, y el surgimiento de nuevas enfermedades como VIH/SIDA, son recuerdos drásticos de la falta de compromiso de nuestro mundo con los principios de equidad y de justicia.

PRINCIPIOS DE LA DECLARACIÓN DE SALUD DE LOS PUEBLOS

  • El logro del más alto nivel de salud y bienestar es un derecho humano fundamental, sin importar el color de la persona, su etnia, religión, género, edad, habilidades, orientación sexual, o clase.
  • Los principios de una Atención Primaria en Salud (APS) universal e incluyente - concebidos en la Declaración de Alma Ata de 1978 - deberían ser la base para formular las
  • políticas relacionadas con la salud. Ahora más que nunca se requiere de un enfoque equitativo, participativo e intersectorial.
  • Los gobiernos tienen la responsabilidad fundamental de garantizar el acceso universal a una atención en salud de buena calidad, educación y otros servicios sociales de acuerdo a las necesidades de la población, no a su capacidad de pago.
  • La participación de la población y de las organizaciones populares es esencial para la formulación, implementación y evaluación de todas las políticas y programas sociales y de salud.
  • La salud es determinada primordialmente por el ambiente político, económico, social y físico y debe ser de alta prioridad al elaborarse las políticas locales, nacionales e internacionales, junto con los temas de equidad y desarrollo sostenible.

UN LLAMADO A LA ACCIÓN

Para combatir la crisis mundial de salud, se necesita emprender acciones a todos los niveles - del individuo, de la comunidad, nacional, regional y mundial - y en todos los sectores. Las demandas presentadas a continuación proporcionan una base para la acción.

LA SALUD COMO DERECHO HUMANO

La salud es un reflejo del compromiso de una sociedad para tener equidad y justicia. La salud y los derechos humanos deberían prevalecer sobre los asuntos económicos y políticos.

Esta Declaración llama a los pueblos del mundo a:

  • Apoyar todos los intentos por implementar el derecho a la salud.
  • Exigir que los gobiernos y organizaciones internacionales reformulen, implementen y cumplan con las políticas y prácticas que respetan al derecho a la salud.
  • Construir movimientos populares de amplia base para presionar a los gobiernos a incorporar la salud y los derechos humanos en sus constituciones nacionales y su legislación.
  • Luchar contra la explotación de las necesidades de salud de los pueblos.

ABORDANDO LAS DETERMINANTES MAS AMPLIAS DE LA SALUD

Retos Económicos

La economía tiene una profunda influencia en la salud de la población. Las políticas económicas que priorizan la equidad, la salud y el bienestar social pueden mejorar tanto la salud de la población como la economía.

Las políticas financieras, agrícolas, industriales y políticos que respondan primordialmente a necesidades capitalistas, impuestas por gobiernos nacionales y organizaciones internacionales, expropian a las personas de sus vidas y de sus formas de ganarse la vida. Los procesos de globalización económica y liberalización han incrementado las desigualdades entre naciones y al interior de las mismas.

Muchos países del mundo y sobretodo los más poderosos están utilizando sus recursos - incluyendo las sanciones económicas e intervenciones militares - para consolidar y expandir sus posiciones, con efectos devastadores en las vidas de los pueblos.

Esta declaración llama a los pueblos del mundo a:

  • Exigir la transformación del sistema mundial de comercio para que deje de violar los derechos sociales, ambientales, económicos y de salud de la población y para que empiece a favorecer a los países del sur. Asegurar que estas reformas incluyan regímenes de propiedad intelectual como patentes y el acuerdo de Aspectos Relacionados a Comercio de los Derechos de la Propiedad Intelectual (TRIPS) y que haya un compromiso explícito dentro del marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC) para apoyar todas las medidas para proteger la salud pública.
  • Exigir la cancelación de la Deuda del Tercer Mundo.
  • Exigir la transformación radical del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional para que estas instituciones reflejen y promuevan activamente los derechos e intereses de los países en desarrollo.
  • Exigir una regulación efectiva para asegurar que las ETNs (Empresas Transnacionales) no tengan efectos negativos en la salud de las personas, no exploten su fuerza de trabajo, no degraden el medio ambiente ni invadan la soberanía nacional.
  • Asegurar que los gobiernos implementen políticas agrícolas orientadas hacia las necesidades de la población y no a las exigencias del mercado, garantizando así la seguridad alimentaria y el acceso equitativo a alimentos.
  • Exigir que los gobiernos nacionales actúen para proteger el derecho a la salud pública en las leyes de propiedad intelectual.
  • Exigir el control e implementación de impuestos sobre los flujos de capital internacional especulativos
  • · Insistir que todas las políticas económicas sean sujetos a evaluaciones con respecto a la salud, equidad, género e impacto ambiental y que incluyan medidas regulatorias para asegurar su cumplimiento.
  • Desafiar las teorías económicas centradas en el crecimiento y remplazarlas con alternativas que creen sociedades humanas y sostenibles. Las teorías económicas deben reconocer las limitaciones ambientales, la importancia fundamental de la equidad y la salud, y el aporte de la labor no pagada, sobretodo el trabajo no reconocido de las mujeres.

Retos sociales y políticos

Las políticas sociales generales tienen efectos positivos en las vidas y en los medios de ganarse la vida de las personas. La globalización económica y la privatización han perturbado profundamente comunidades, familias y culturas. Las mujeres son esenciales para sostenimiento de la trama social en todas partes, pero muchas veces sus necesidades básicas son pasadas por alto o negadas, sus derechos son violados y sus dignidad como mujeres, violadas.

Las instituciones públicas han sido socavadas y debilitadas. Muchas de sus responsabilidades han sido transferidas al sector privado, sobre todo a corporaciones, o a otras instituciones nacionales e internacionales que raras veces asumen su responsabilidad ante la población. Además, el poder de los partidos políticos y de los sindicatos ha sido severamente disminuido, mientras las fuerzas conservadoras y fundamentalistas están en auge. La democracia participativa en organizaciones políticas y en estructuras cívicas debería prosperar. Hay una necesidad urgente para fomentar y asegurar transparencia y responsabilidad.

Esta declaración llama a los pueblos del mundo a:

  • Exigir y apoyar el desarrollo e implementación de políticas sociales amplias con plena participación de la población.
  • Asegurar que todas las mujeres y los hombres tengan derechos iguales al trabajo, a la libertad de expresión, a la participación política, a ejercer la libertad de religión, a la educación y a vivir sin violencia
  • Presionar a los gobiernos para incorporar y hacer cumplir la legislación que proteja y promueva la salud física, mental y espiritual y los derechos humanos de grupos marginados.
  • Exigir que la educación y la salud sean prioritarias en la agenda política. Esto implica una educación de buena calidad, gratuita y obligatoria para todas las niñas y adultas, sobretodo para las niñas y mujeres, y una educación y atención de buena calidad para las de temprana edad.
  • Exigir que las actividades de las instituciones públicas, tales como servicios de cuidado de las niñas, sistemas de distribución de alimentos, y provisiones para vivienda beneficien la salud de las personas y las comunidades.
  • Condenar y buscar la revocación de cualquier política - incluyendo la ocupación - que resulte en el desalojo o desplazamiento forzado de personas de sus tierras, hogares o empleos.
  • Oponerse a las fuerzas fundamentalistas que amenazan los derechos y libertades de los individuos, sobretodo las vidas de mujeres, niñas y minorías.
  • Oponerse al turismo sexual y al tráfico global de mujeres y de niñas.

Retos ambientales

La contaminación del agua y del aire, el cambio de clima brusco, la disminución de la capa de ozono, la energía nuclear y los deshechos, los químicos tóxicos y los pesticidas, la pérdida de biodiversidad, la deforestación y la erosión del suelo tienen amplias consecuencias en la salud. Las raíces causales de esta destrucción incluyen la explotación no-sostenible de los recursos naturales, la ausencia de una visión holística de largo plazo, la difusión de conductas individualistas y de la maximización de ganancias, y el sobre-consumo por las ricas. Esta destrucción tiene que ser enfrentada y revertida inmediata y efectivamente.

Esta declaración llama a los pueblos del mundo a:

  • Hacer responsable a las empresas transnacionales y nacionales, las instituciones públicas y los militares, por sus actividades destructivas y riesgosas que tienen impacto sobre el ambiente y la salud de la población.
  • Exigir que todos los proyectos de desarrollo sean evaluados con criterios de salud y ambiente y que se apliquen restricciones y precauciones cuando cualquier tecnología o política implique amenazas potenciales a la salud y al ambiente (el principio de precaución)
  • Exigir que los gobiernos se comprometan rápidamente a las reducciones de los gases de invernaderos de sus propios territorios, mucho más exigentes que los del acuerdo de cambio de clima internacional, y que no utilicen tecnologías y prácticas peligrosas o inapropiadas.
  • Oponerse al traslado de industrias peligrosas y de deshechos tóxicos y radioactivos hacia países más pobres y comunidades marginadas, y promover soluciones que minimicen la producción de deshechos.
  • Reducir el sobre-consumo y estilos de vida no-sostenibles - tanto en el Norte como en el Sur. Presionar a los países industrializados ricos a reducir su consumo y contaminación en un 90 por ciento.
  • Exigir medidas para asegurar salud y seguridad ocupacional que incluyan el monitoreo de condiciones de trabajo centrado en las trabajadores.
  • Exigir medidas de prevención de accidentes y heridas en el lugar de trabajo, en la comunidad y en los hogares.
  • Rechazar las patentes que amenazan la vida y oponerse a la bio-piratería de conocimientos y recursos tradicionales e indígenas.
  • Desarrollar indicadores de progreso ambiental y social, enfocados a la población y basados en la comunidad, y presionar para el desarrollo y adopción de monitoreos regulares que midan la degradación ambiental y el estado de salud de la población.

Guerra, violencia y conflicto

La guerra, la violencia y los conflictos devastan comunidades y destruyen la dignidad humana. Tienen un severo impacto en la salud física y mental de sus miembros, sobretodo de las mujeres y niñas. El abastecimiento creciente de armas así como su comercialización internacional agresiva y corrupta socavan la estabilidad social, política y económica y la distribución de los recursos hacia el sector social.

Esta declaración llama a los pueblos del mundo a:

  • Apoyar campañas y movimientos para la paz y el anti-armamentismo.
  • Apoyar campañas contra la agresión, la investigación, producción, pruebas y uso de armas de destrucción masiva y otras armas, incluyendo todo tipo de minas.
  • Apoyar las iniciativas de los pueblos para lograr una paz justa y duradera, sobre todo en países con experiencias de guerra civil y genocidio.
  • Condenar el uso de niños soldados, y el abuso y violación, tortura y matanza de mujeres y niñas.
  • Exigir el fin de la ocupación por ser uno de los instrumentos que más lesiona la dignidad humana.
  • Oponerse a la militarización de intervenciones de apoyo humanitario.
  • Exigir la transformación radical del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para que funcione democráticamente.
  • Exigir que las Naciones Unidas y los estados individuales dejen de utilizar las sanciones como instrumento de agresión que puede dañar la salud de poblaciones civiles.
  • Promover iniciativas independientes y enfocadas hacia la población para declarar vecindarios, comunidades, y ciudades como áreas de paz y zonas libres de armas.
  • Apoyar acciones y campañas para la prevención y reducción de conductas agresivas y violentas, sobretodo en los hombres, y el fomento de la coexistencia en paz.
  • Apoyar acciones y campañas para la prevención de desastres naturales y la reducción del subsecuente sufrimiento humano.

UN SECTOR DE SALUD CENTRADO EN LA POBLACIÓN

Esta declaración exige la provisión de atención primaria en salud universal y general, sin importar la capacidad de pago de las personas. Los servicios de salud tienen que ser democráticos, responsables y con suficientes recursos para lograrlo.

Esta declaración llama a los pueblos del mundo a:
· Oponerse a las políticas internacionales y nacionales de privatización de los servicios de salud y que la convierten en una mercancía.
· Exigir que los gobiernos promuevan, financien y provean la Atención Primaria en Salud Integral como la manera más efectiva de enfrentar los problemas de salud y de organizar servicios de salud públicos que aseguren acceso gratuito y universal.
· Presionar a los gobiernos para que adopten, implementen y respeten políticas nacionales de salud y medicamentos.
· Exigir que los gobiernos se opongan a la privatización de los servicios públicos de salud y asegurar la regulación efectiva del sector médico privado, incluyendo servicios médicos caritativos y de ONGs.
· Exigir una transformación radical de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que responda a los metas en salud de tal manera que beneficie a las pobres, evite enfoques verticales, asegure trabajo intersectorial, involucre las organizaciones de los pueblos en la Asamblea de Salud Mundial, y asegure independencia de intereses empresariales.
· Promover, apoyar y ejecutar acciones que promuevan el poder y control de los pueblos en la toma de decisiones en la salud, a todos niveles, incluyendo de los derechos de las pacientes o usuarias y las consumidoras.
· Apoyar, reconocer, y promover sistemas y prácticas de curación tradicionales y holísticos y su integración a la Atención Primaria en Salud.
· Exigir cambios en la capacitación de personal de salud para que puedan estar más orientada a resolver problemas y basada en la práctica, puedan comprender mejor el impacto de los asuntos globales en sus comunidades, y sean animadas a trabajar con, y respetar la comunidad y sus diversidades.
· Desmistificar las tecnologías médicas y de salud (incluyendo los medicamentos) y exigir que estén subordinadas a las necesidades de salud de la población.
· Exigir que la investigación en salud - incluyendo la investigación genética y el desarrollo de medicinas y tecnologías reproductivas - sea llevada a cabo en una manera participativa y basada en las necesidades reales y sea realizada por instituciones responsables. Debe ser orientada hacia las personas y la salud pública y debe respetar principios éticos universales.
· Apoyar los derechos de la población a la auto-determinación sexual y reproductiva y a oponerse a todas las medidas coercitivas en políticas de población y planificación de la familia. Este apoyo incluye el derecho a la variedad de métodos seguros y efectivos de regulación de fertilidad.

PARTICIPACION DE LOS PUEBLOS PARA UN MUNDO MAS SALUDABLE

Las organizaciones y movimientos de los pueblos fuertes son fundamentales para que los procesos de toma de decisiones sean más democráticos, responsables y transparentes. Es esencial que los derechos cívicos, políticos, económicos sociales y culturales estén garantizados. Mientras los gobiernos tienen la responsabilidad primordial de promover un enfoque más equitativo a los derechos de salud y humanos, una amplia gama de grupos y movimientos de la sociedad civil y los medios de comunicación tienen un importante rol que jugar en asegurar el poder y control de la población en el desarrollo de políticas y el monitoreo de su implementación.

Esta declaración llama a los pueblos del mundo a:

  • Construir y fortalecer las organizaciones de los pueblos para crear una base para el análisis y la acción.
  • Promover, apoyar y ejecutar acciones que promuevan la participación de los pueblos en la toma de decisiones en servicios públicos a todos los niveles.
  • Exigir que las organizaciones de los pueblos estén representadas en foros locales, nacionales e internacionales relacionados a la salud.
  • Apoyar iniciativas locales hacia la democracia participativa a través del establecimiento de redes solidarias orientadas hacia los pueblos, en todo el mundo.

La Asamblea de la Salud de los Pueblos y la Declaración

La idea de una Asamblea de Salud de los Pueblos (ASP) ha sido discutida por más de una década. En 1998, varias organizaciones lanzaron el proceso de ASP y comenzaron a planificar una gran Asamblea internacional, que tuvo lugar en Bangladesh a finales del año 2000. Una variedad de actividades pre - y post- Asamblea fueron realizadas incluyendo talleres regionales, la recolección de relatos de personas relacionados con la salud, y la redacción de la Declaración para la Salud de los Pueblos.

La presente Declaración se construye sobre los puntos de vista de ciudadanas y organizaciones de los pueblos de todo el mundo, y fue aprobada por primera vez y abierta para respaldo en la reunión de la Asamblea en Savar, Bangladesh en diciembre 2000.

Esta declaración es una expresión de nuestras preocupaciones colectivas, nuestra visión para un mundo mejor y más saludable, y de nuestro llamado a una acción radical. Es una herramienta para la incidencia y un punto de encuentro para un movimiento global de salud y donde otras redes y coaliciones pueden ser formadas.

Únase a nosotras - respalde la Declaración Llamamos a individuos y organizaciones a unirse a este movimiento mundial y les invitamos a respaldar y ayudar a implementar la Declaración para la Salud de los Pueblos.

Secretaría PHM, correo electrónico:secretariat@phmovement.org

 

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