Cartas que salen del cuerpo » N° 68 - Cuidar la Alegremia - 20/12/11

Última actualización: 20/12/2011

  Carta 68: 20/12/11

 
Cuidar la Alegremia
 
        En nuestras dos Cartas anteriores hablamos de “Cuidar la Confianza” y de “Cuidar el comunicarNOS”. La Confianza y el comunicarNOS, son esenciales para la salud de las relaciones.
        Las relaciones saludables son las que hacen visible la Nueva Civilización que soñamos, civilización centrada en la Vida.
        Cuidar la Alegremia también es esencial para la salud de las relaciones… y esencial para la revolución. La revolución de cambiar el antropocentrismo y asumir el biocentrismo
Cuidar la Alegremia es de trascendental importancia en este serestarhaciendo la revolución del cambio cultural día a día.
¿Por qué?
        Porque la Alegremia es poderosa y su poder es la que mueve el cambio revolucionario.
       
En junio de 2006, la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Cuenca, Ecuador, realizó el noveno Seminario Internacional sobre los Niños, la Salud y la Ciencia.
En esa oportunidad tuvo como lema: “La Alegremia en el desarrollo del Arte, la enseñanza de la Salud y las Ciencias”.
El compañero Hernán Hermidas Córdova, Decano de la Facultad por ese entonces, nos decía en su discurso inaugural:
 
En este evento se añade un concepto que si bien siempre estuvo presente en nuestras mentes, no tenía un vocablo que lo defina, que represente esa satisfacción, ese “estar bien con uno mismo y con los demás”, ese estado de optimismo y alegría permanentes, ese sentimiento de solidaridad colectiva. El término ha sido acuñado para siempre y su difusión en la Asamblea Mundial de la Salud de los Pueblos, ha permitido llevarlo a todos los rincones del planeta: Alegremia.
La Alegremia no puede definirse con exactitud, ni cuantificarse con indicadores empíricos, porque es un concepto que precisamente se opone al positivismo. El término es humanista y su concepción es esencialmente cualitativa.   
Hay quienes definitivamente no lo aceptan, pues no pueden entender más allá de lo que pueden medir, tocar o sentir. Otros lo confunden con la risa, evento momentáneo, que parece tener algún efecto benéfico temporal por la liberación de endorfinas...   La Alegremia es otra cosa: es amor, es ternura, es dicha duradera y persistente, es el respeto por la diversidad, es un equilibrio con la naturaleza, es un bienestar biológico, sicológico y social, es todo eso y mucho más.  
 
La Alegremia nos recuerda que pertenecemos al Cosmos. Es generadora de las energías revolucionarias que nos llevan constantemente a construir por la vida, con tal poder que a nadie se le ocurre destruir nada ni luchar contra nada ni nadie, pues la fuerza de ese construir por la Vida es lo que hará y ya está haciendo, que los sembradores de la muerte se vayan no sólo rindiendo, sino esfumando.
Por este tremendo poder, la Alegremia es negada, subestimada y también atacada.
Los bebés llegan al mundo con ternuras, con asombros y amando la vida y toda forma de vida.
La Alegremia hace que se neutralice la violencia, el egoísmo, la voracidad por la acumulación, protegiendo a las niñas y a los niños para que permanezcan naturalmente humanos.
Cuidar la Alegremia es estar atento y es acompañar desde la ternura, a uno mismo y a todos los seres de la Naturaleza, para que un Mundo Mejor siga siendo posible con nosotros!!!
 
                 Hasta la Victoria de la Vida Siempre!!
Julio

Destacados

Hemos recibido

4354804

visitas

Hay 13 visitantes en línea

 





Alta Alegremia © 2005 - 2017 | alegremiasinfronteras@gmail.com