Cartas que salen del cuerpo » #12 - Derecho al Trabajo (20/03/06)

Última actualización: 21/06/2009
 
Allá, el 10 de diciembre del 48, se podría decir que recién terminaba esa guerra que, por haber tenido como principal escenario Europa, se la llamó y se la  llama “segunda guerra mundial”
Y  en esos instantes la inmensa mayoría de la humanidad soñaba con un mundo sin guerras... Seguramente los que siempre han lucrado con la muerte, los que integran ese  aparato militar industrial, ya estaban planificando “hipótesis de conflictos” para que el negocio crezca cada vez más...
Y en ese día la Asamblea General de las Naciones Unidas adopta y proclama la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
 
Siento que es bueno y oportuno recordar lo que expresa el artículo 23º:
Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.
Pasan los años, las décadas, y hoy, todas y todos, vivenciamos en nuest ras  propias historias  de vida, un escenario planetario donde atruena cada vez más las injusticias sociales y cada vez más se están percibiendo que las injusticias sociales están imbricadas con lo que Leonardo Boff llama las injusticias ecológicas.
Comienza a instalarse un discurso... ¿Cómo vamos a preocuparnos por la contaminación si ahora lo importante es que la gente tenga trabajo? Y el discurso prende y prende... Impuesto hábilmente desde el poder... prende en los sectores progresistas, especialmente en las organizaciones que trabajan con la bases.
En una oportunidad integré un equipo consultor de una ong que llevaba años realizando extraordinarios esfuerzos para aliviar las duras condiciones de las familias pobres  en el mundo rural.
Me topo con un documento en donde se anuncia el logro de un subsidio del extranjero para comprar motosierras que alivien el trabajo de los hacheros en una determinada zona.
Habían pasado algo así como cinco años...No quedaba ninguna motosierra... las familias más pobres que antes... el bosque ya no estaba y la tierra erosionada...
Siempre tengo presente esta historia que nos lleva a reflexionar sobre lo indispensable que es tener la visión integral, del ecosistema local.
Somos ecosistema... No se trata de los seres humanos aquí y el ecosistema allí.
Hace menos de un año, niñas y niños de un área rural, Cruce Viejo, en las cercanías de Puerto Tirol, Chaco, escribían en forma colectiva la Canción de la Alegremia.
Canción que fue llevada a Cuenca, Ecuador, en ocasión del Foro Global de la Niñez, Esperanza y Alegremia, realizado en forma simultánea con la II Asamblea Mundial de Salud de los Pueblos.
Canción que se cantó en ese Foro y hoy recorre el mundo desde un sitio de la página de internet de la Asamblea
Cada estrofa está dedicada a una de la “A” de la Esperanza...
La dedicada a la “A” del Aire, dice así:

 

Aireque respiro
y yo no te veo
como un remolino,
por mi cuerpo vas,
queremos trabajo
para nuestra gente,
sin humos dañinos,
sin contaminar.

 

Conozco Puerto Tirol... Arruga el corazón el contemplar el  eterno paisaje de camiones y camiones cargados de enorme troncos de quebrachos centenarios asesinados por la voracidad capitalista...
 
Se alza la chimenea de una taninera...  El humo...el olor...las aguas contaminadas... los árboles asesinados...
Con la tremenda lógica y sensatez de niñas y niños que en esa edad sienten y piensan en la vida... expresan....”queremos trabajo para nuestros padres...pero sin contaminar...”
 
Y es un espectáculo que se repite en varios paisajes del gran Chaco Sudamericano... Olores desde muchos kilómetros... canales de aguas contaminadas... muertes de personas e incluso niños... y la gente del lugar que nos dice: “sí... ya sabemos...contamina...hay enfermedades...pero por favor...no digan nada... es nuestro trabajo...”
 
Explota una fábrica de explosivos... explosivos...fábrica de armas... contaminación y productos para matar.... Y el clamor... “que se abra de nuevo la fábrica... es nuestra fuente de trabajo...”
 
No se me borra las enormes montañas de “chip” (aserrín de millones y millones de troncos de todas edades...) allá en Puerto Montt, al sur de Chile... Y el eterno discurso muy convincente.... “damos trabajo”..
 
Hoy es el tema de las fábricas de pastas de celulosa, papeleras, al ladito del Río Uruguay...
Felizmente se toma cada vez más conciencia que los daños ambientales son daños a nuestra salud.... ya que nosotros somos ambiente...
Se comienza a cuestionar por las papeleras en Argentina... la contaminación al Río Paraná y sus repercusiones en el Paraguay...
Claro... hace quince años se comenzaron con monocultivos de eucaliptos...
¡Qué enseñanza...! ¡ A reaccionar antes...!!  Monocultivos de árboles para la industria...Eso no es forestar... Son antesalas de la muerte... En un reciente encuentro de grupos llamados  progresista se propone la industria forestal para el desarrollo de la Provincia de  Misiones...!
 
Trabajo... para enfermarse y morir...
Urge la reflexión... Claro que trabajar es un derecho....
Un trabajo que dignifique... Un trabajo con espacios de creatividad... Un trabajo que nos de salud... El trabajo tendría que ser esencialmente Arte!
 
Y volvemos a la Declaración, el derecho a la libre elección del trabajo...
 
 
La visión de la Declaración para la Salud de los Pueblos nos habla de un mundo donde florezcan los talentos y las habilidades para enriquecernos unas y unos a otras y otros...
 
Esa Declaración es la Carta Fundacional del Movimiento Mundial por la Salud de los Pueblos.
 
En ese mundo no puede tener lugar las injusticias sociales que nos llevan a “bendecir”  cuando accedemos a un trabajo que nos enferma, nos mata... pero desesperados como estamos... primero es sobrevivir y sobrevivir con un ingreso monetario...por mínimo que sea... “es el pan para nuestros hijos” se escucha decir...
En tanto se está tomando más conciencia que en esos lugares hay más enfermedades, canceres, intoxicaciones, malformaciones congénitas....
 
Ese mundo que soñamos tiene como ejes centrales la equidad, el desarrollo ecológicamente sustentable y la paz...
 
Es nefasto el divorcio entre movimientos sociales y movimientos ambientales... Existirá en tanto no volvamos a sentir lo que somos...
 
¡Somos vida dentro de la vida...l
             Somos Naturaleza....
                      La vida se abre paso....
                                     Fraterno abrazo....
                                                   hasta la Victoria de la Vida Siempre!!
 
                                                                                                                 Julio

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