Alegremia » 15. Juicio a la Alegremia

Última actualización: 18/06/2009

Nota XV

JUICIO A LA ALEGREMIA

          En Junio del año pasado, la ingeniera agrónoma Betty Nenning, quien colabora con el Programa Salud Comunitaria de la Provincia de Formosa, me invitó a participar de un taller de “Esperanza y Alegremia” en el barrio Eva Perón, con jóvenes que formaban parte de un grupo de teatro dirigido por el profesor Augusto Dos Santos. La mayoría de ellos estudian en la Escuela Nº 30.
          Al finalizar el taller, los jóvenes decidieron inventarse una obra de teatro. Según sus propias palabras, su propósito era “transmitir y contagiar Alegremia, que es sentimiento, conocimiento, y concientización, para que el mundo cambie, mejore y sea más saludable, más solidario y más alegre”.
          Llenos de ganas, de entusiasmo y de alegría, se fueron inventando la obra y se pusieron a ensayarla. La llamaron “Juicio a la Alegremia”.
          Toda la obra se desarrolla en una sala de juicio, en la que una malvada fiscal acusa a la Alegremia de no existir en el mundo, y para comprobarlo llama al estrado a sus cómplices, “las A de la esperanza y la alegremia”: el Agua, el Aire, el Alimento, el Albergue, el Aprendizaje, el Arte, y por último, “el más terrible de todos”, como lo llama la fiscal: el Amor.
          Cada una de “las A” se defiende y argumenta apasionadamente su inocencia. A través de sus diálogos, los jóvenes van expresando lo importante que es cada una de ellas para la Vida, van denunciando los atropellos de los que son víctimas, y van presentando propuestas para que ellas, y en consecuencia la Alegremia, “vuelvan a reinar en el mundo”.
          Después de escuchar a todas las “A”, y de llamar a declarar al “hombre”, quien es acusado por ellas, el Juez dictamina que la Alegremia es inocente, y su sentencia, “que es de valor Universal”, dice: “Que todo sea más equitativo, que las fábricas dejen de contaminar, que el Aire esté limpio, que el Agua sea pura, que el Alimento no sea lucro para ninguno, que el Albergue cobije a todos los hogares del mundo, que el Aprendizaje sólo sirva para el bien de la Tierra, que el Arte deleite los sentidos de la gente para el bien común, y que el Amor llegue a todos, aun a los malvados fiscales”. Y terminan la obra cantando todos la Canción de la Alegremia.
          Estos jóvenes decidieron llamar a su grupo “Che-recové con Esperanza y Alegremia”, porque Che-recové en lengua guaraní significa “Mi Vida”, y sus cuerpos están repletos de esperanza en un mundo mejor, del cual ellos ya forman parte con su alegría y amor a la Vida.
          Hasta finales del año pasado, el grupo realizó 19 presentaciones de esta obra en distintas escuelas de Formosa y Herradura, en capillas, en el Teatro de la ciudad y en un programa de la televisión local.
          Ellos fueron con su teatro y su música contagiando Alegremia a todos. Fueron dejando en cada presentación inquietudes y reflexiones profundas sobre nuestro compromiso con la Vida y con la salud del ecosistema.
El arte es expresarNOS para compartirNOS. Y estos jóvenes con su arte nos recordaron que el mundo se transforma al compartir lo que somos y lo que soñamos.
          Propuestas como la de “Cherecové con Esperanza y Alegremia” nos ayudan a creer y a hacer parte de un mundo más justo, más solidario y más feliz.
Próxima Nota: Alegremia desde el Deporte
Sandra Isabel Payán
 

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